jueves, 26 de julio de 2018

3 poemas de Delmira Agustini


ÍNTIMA 

Yo te diré los sueños de mi vida
En lo más hondo de la noche azul...
Mi alma desnuda temblará en tus manos,
Sobre tus hombros pesará mi cruz.

Las cumbres de la vida son tan solas,
Tan solas y tan frías! Yo encerré
Mis ansias en mí misma, y toda entera
Como una torre de marfil me alcé.

Hoy abriré a tu alma el gran misterio;
Ella es capaz de penetrar en mí.
En el silencio hay vértigos de abismo:
Yo vacilaba, me sostengo en ti.

Muero de ensueños; beberé en tus fuentes
Puras y frescas la verdad: yo sé
Que está en el fondo magno de tu pecho
El manantial que vencerá mi sed.

Y sé que en nuestras vidas se produjo
El milagro inefable del reflejo...
En el silencio de la noche mi alma
Llega a la tuya como un gran espejo.

miércoles, 13 de junio de 2018

Mujeres del 36 (5): Isabel Vicente


Isabel Vicente García, activista y militante comunista nació en Almansa (Albacete) el  28 de agosto de 1916. Era la mayor de 4 hermanos. Cuando tenía 3 años su familia emigró a Barcelona, en busca de trabajo. Con 14 años empezó a trabajar en la fábrica textil la Sedeta, que estaba en el barrio de Gracia.

Al comienzo de la Guerra Civil, en 1936, ingresó en las Juventudes Socialistas Unificadas de Cataluña (JSUC) y en el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC). Durante toda la guerra continuó con su trabajo en la Sedeta y a la vez participando activamente en la retaguardia y en el apoyo al frente. En 1938 se casa con el obrero sindicalista Jaume Carbonell.

Isabel Vicente es una de las barcelonesas que el 26 de Enero levantaron una barricada en la Plaza Bonanova para impedir que entraran en la ciudad las tropas de Franco. Era el comienzo del derrumbe. Estaba embarazada, aunque no lo sabía. Junto a sus compañeras emprendió el camino del éxodo al caer Catalunya. Ya en Francia, fue recluida en los campos de refugiados del noroeste, donde coincidió con María Salvo y Soledad Real. En uno de estos campos dio a luz a su hija Nuria, no disponía de  asistencia médica ni ni de comadrona, sólo contó con la ayuda de una gallega que, en su pueblo, ayudaba a parir a las vacas y a las cabras. Y también fue una suerte contar con sus compañeras de las JSUC, que se , solidarias y combativas. Al mes siguiente todas ellas fueron retornadas, con engaños y coacciones a España, por la frontera de Hendaya, y en aplicación del funesto Decreto Daladier sobre la Seguridad del Estado.

Isabel Vicente, 4ª por la derecha, con Teresa Pàmies y Margarida Abril, dirigentes de la JSU

De vuelta a Barcelona, y una vez acabada la guerra, pide trabajo en la fábrica en la que había trabajado desde los 14 años. No la aceptaron. Se dedicó a la confección de pantalones y conectó con militantes clandestinos para ayudar a los presos. También colaboró en el primer proceso de reorganización del PSUC. En febrero de 1940 la detienen en una redada masiva de cuadros y militantes, cincuenta en total, de los cuales doce eran mujeres. Estuvo 12 días en la Prefectura, donde la sometieron a interrogatorios brutales antes de pasar al tribunal creado por los vencedores de la Guerra Civil para liquidar a quienes no se daban por vencidos. Enjuiciada y condenada a doce años de prisión en marzo de 1941 permanecerá en la prisión de Les Corts hasta 1947, que salió en libertad vigilada.

Cuando sale se reincorpora al trabajo clandestino y es detenida varias veces más, una de ellas en 1951 cuando ya la habían readmitido en La Sedeta, por sus actividades en la huelga general del 12-13 de marzo, la huelga de los Tranvías. Pasa seis meses la cárcel, y al salir no fue readmitida en la fábrica. De nuevo tuvo que recurrir a la confección para ayusar a la familia. En 1958 ingresó otra vez en la prisión, para entonces ya se había desmantelado Les Corts, y la prisión de la Trinidad (su sucesora) todavía no existía, por ello pasa tres meses en un pabellón para mujeres habilitado en la prisión Modelo.

En la Prisión de Les Corts.Isabel Vicente marcada con una X

En 1968 participó en la fundación de “Solidaridad”, comité de ayuda a los presos, y durante la década siguiente en la Asociación Catalana de Ex-presos. En las elecciones generales del 15 de junio de 1977 fue candidata del PSUC por la circunscripción de Barcelona. Tras la ruptura del partido pasó a militar en el Partido de los Comunistas de Cataluña (PCC).

Murió el 21 de marzo del año 2000, en Barcelona.



miércoles, 2 de mayo de 2018

El mes de mayo en las escuelas de los años sesenta


En mis recuerdos de infancia, el mes de Mayo era un mes especial. Pertenezco a esa generación que vivió los últimos años de la dictadura franquista, y la religión católica y sus ritos formaban parte en la cotidianidad de nuestras vidas. En la escuela, las niñas estábamos separadas de los niños. En la mía, las clases de las niñas estaban en la planta baja, las de los niños en el primer piso. Entrábamos por puertas distintas. Nos formaban en filas y por clases en la calle, por la mañana y por la tarde, y ya en el interior, nos volvían a formar en el pasillo alrededor de una imagen de la Inmaculada Concepción que ocupaba la parte central. Allí nos hacían rezar. 

Pero el mes de Mayo era especial. Cada día una niña, quizás varias, no recuerdo muy bien, llevaba un ramo de flores y hacía una ofrenda a la Virgen María. Y después cantábamos mientras nos dirigíamos a nuestras clases. Y así lo recuerdo, como un mes de flores y canciones. 


Ejemplos de ofrenda, algunas de estas creo que llegué a recitarlas personalmente mientras sostenía en mis brazos un ramo de rosas blancas de un rosal que teníamos en casa:

Como soy tan chiquitita
y tengo tan poquita voz
sólo me atrevo a decirte
¡Viva la madre de Dios!

miércoles, 11 de abril de 2018

Mujeres del 36 (4): María Salvo

                                                         Fotografía de Gemma Donaire

María Salvo Iborra, nacida en Sabadell en 1920 es una activista antifranquista española, presa política durante la dictadura franquista.

Su abuelo paterno, emigrante aragonés, había inculcado a sus descendientes el gusto por la lectura y la cultura. Su padre, Pantaleón, era carpintero ebanista que participaba en los movimientos obreros pero no militaba en ningún partido ni sindicato. Su madre, Assumpta, era ama de casa, católica practicante y analfabeta. Había nacido en una familia de pageses de la comarca del Priorat, y a los catorce años emigró a Barcelona para trabajar de criada.

A los 13 años, María abandonó la escuela y comenzó a trabajar de portera de la casa en la que vivían porque su madre estaba enferma. Cuando su madre se recuperó, trabajó de costurera y de planchadora.

A los 15 años, comenzó a frecuentar los centros culturales que dirigía Esquerra Republicana. Su hermano conoció a una chica de Santander que era miembro de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSUC), y la llevó a casa. Este encuentro marcó un cambio de rumbo en la vida de María, pues ella también se incorporó a la JSUC. Era el año 1936 y ella tenía 16 años.