domingo, 29 de octubre de 2017

Mujeres del 36 (3): Juana Doña


Juana Doña Jiménez (Madrid, 17 de diciembre de 1918 - Barcelona, 18 de octubre de 2003) fue una dirigente comunista, feminista, sindicalista y escritora española.

Se afilia a la Unión de Juventudes Comunistas de España en enero de 1933, con sólo 14 años. Explicaba Juana que se afilió a las Juventudes Comunistas por una tontería. Su padre, que era simpatizante del partido, llevó un día un librito a casa, y ella, creyendo que eran poesías, lo leyó y enseguida se identificó con esa ideología.  Pronto destacó por su intensa actividad política, y a los pocos meses fue detenida mientras actuaba de piquete en la huelga general de Madrid. Fue detenida una segunda vez en 1935 por participar en una reunión clandestina de la Agrupación de Mujeres Antifascistas, como secretaria femenina del Comité Central de las Juventudes Comunistas, Fue ingresada en la prisión de Ventas.

En 1936 se casa con Eugenio Mesón, conocido dirigente de la Juventud Socialista Unificada, que sería su compañero hasta que fue fusilado en 1941.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Ruinas romanas de Regina Turdulorum


Hace unos días visitamos las ruinas de la ciudad romana Regina Turdulorum, que se encuentra en el término municipal de Casas de Reina, en la provincia de Badajoz. Es curioso que siendo un yacimiento arqueológico tan importante, y teniendo en cuenta que paso mis vacaciones desde hace muchísimos años cerca de su enclave, hasta hace poco no había conocido su existencia. Este año decidimos acercarnos a echar un vistazo a las ruinas, y comprobar personalmente la historia, la situación y el estado en que se encuentran.

Siguiendo la carretera nacional N432 Granada-Badajoz, ya en territorio pacense, una vez pasado Ahillones y a pocos kilómetros de Llerena, se encuentra el desvío que lleva hasta Casas de Reina, una pequeña población de la comarca de la Campiña Sur. Antes de llegar al pueblo, un cartel te indica el camino para llegar al yacimiento, que está a 1,5 Km. 

Nos recibió en la puerta un guía-conserje que nos introdujo en la historia de la ciudad y nos dio instrucciones sobre la visita. Se trataba de seguir un trazado que está señalizado con paneles informativos y que tienes que hacer por tu cuenta, pues no hay personal para ejercer de guía. Carteles como éste de la imagen te explican detalladamente qué edificios estaban ubicados en las zonas que íbamos visitando y qué uso tenían.

sábado, 15 de julio de 2017

Fosa de soldados republicanos en Sant Joan Despí


En todo el estado español, se calcula que al menos 115.000 personas yacen en sepulturas ilegales. Es el segundo país del mundo con más desaparecidos forzados, detrás de Camboya. En Catalunya, la Generalitat tiene localizadas 380 fosas comunes de la Guerra Civil, de las que 166 están confirmadas plenamente, mientras que del resto su existencia se considera probable pero no está probada. Una de estas fosas confirmadas está en Sant Joan Despí.

Miquel Ruiz Carrillo describe en su libro "Els anys difícils: guerra i postguerra a Sant Joan Despí (1931-1959)" los hechos que ocurrieron la noche del 24 de Enero de 1939, cuando las tropas franquistas ocuparon nuestra ciudad.  Durante unas horas, grupos de soldados de los dos ejércitos se habían enfrentado en la zona del río, resultando muertos 11 soldados republicanos. Sus cadáveres fueron recogidos, inscritos en el registro civil de la población con nombres, apellidos y las causas de su muerte, y enterrados en el cementerio en una fosa anónima. La ubicación exacta de esta fosa se perdió con el paso del tiempo.

Estos eran sus nombres: Eusebio Benito, Jacinto Roca, Valentín Pascual, Enrique Tramunt, Joan Gelabert, Llorenç Peradejordi, Joan Humbert, Joan Pons, Dionisio González, Constantino Castro y Pere Mont.

domingo, 4 de junio de 2017

Mujeres del 36 (2): Joaquina Dorado Pita


Joaquina Dorado Pita, militante anarquista, anarcosindicalista y activista antifranquista, nació en La Coruña el 25 de junio de 1917, en el barrio de pescadores de Santa Lucía de Morelos. Su padre era cajero, su madre ama de casa. Sensibilizada desde niña con las desigualdades sociales y los sufrimientos de la clase obrera, muy pronto comenzó a apoyar las huelgas de los pescadores.

Su familia emigró a Barcelona en 1934, cuando ella tenía 17 años. Allí comenzó a trabajar en un taller, donde aprendió el oficio de tapicera y barnizadora, y destacó como movilizadora, consiguiendo mejoras salariales. Se afilió al Sindicato de la Madera y la decoración de la CNT y a las Juventudes Libertarias  En 1936 formó parte del comité de defensa de las Juventudes Libertarias de Poble Sec

Cuando se produjo el alzamiento militar, el 19 de Julio de 1936, participó activamente en la barricada de la Ronda Sant Pau-Paral.lel, que frenó el avance del tercer escuadrón salido del cuartel de caballería de la calle Tarragona. En los primeros meses de la guerra perdió a su compañero miliciano en el frente de Aragón.

Durante los hechos de mayo de 1937 se opuso al estalinismo como miembro del grupo "Luz y Cultura". Durante unos días hubo enfrentamientos en las calles de Barcelona entre el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) y algunos sectores anarquistas, por un lado, y los comunistas y el Gobierno de la Generalitat de Catalunya. Una guerra civil dentro de la Guerra Civil que acabó con centenares de muertos y más de mil heridos. Como resultado de estos sucesos las Juventudes Libertarias del Poble Sec, entre otras organizaciones, quedaron fuera de la ley, y entonces pasaron a ser Juventudes Libertarias de la Madera Socializada.  Joaquina fue secretaria del presidente del sindicato de este sindicato, el carpintero Manuel Hernández, al cual sustituyó en 1938 cuando se incorporó al frente. En Barcelona, Joaquina conoció a Liberto Sarrau, que sería su compañero de toda la vida. 

sábado, 20 de mayo de 2017

Mujeres del 36 (1): Soledad Real


Soledad Real López nació en el barrio de La_Barceloneta, hija de una bordadora y de un obrero metalúrgico, un labrador de Almansa (Albacete) emigrado a Barcelona. Su infancia fue muy triste, como hermana mayor se vio obligada a ayudar en las tareas domésticas desde muy pequeña y a los 9 años empezó a trabajar cosiendo a domicilio para una modista del barrio.

Las relaciones con su madre fueron muy conflictivas, Soledad lo contó con voz propia en diversos medios. Su madre era de clase acomodada, era huérfana de un militar y había sido educada en un colegio de pago. Su novio la abandonó tras dos años de relaciones, y este hecho la dejó muy marcada socialmente. Nunca llegó a aceptar su condición de esposa de un obrero metalúrgico, madre de tres hijos, que malvivía en una de las minúsculas casas de la Barceloneta. Su frustración personal, solía descargarla en sus hijos.

En cambio, con la figura de su padre sí que se llegó a identificar. Antes de llegar a Barcelona, Valeriano Real ya había sufrido cárcel y castigos durante su dilatado Servicio Militar. Militante de UGT, de ideología socialista y preocupado por el desarrollo cultural y político de la clase trabajadora, participó activamente en las huelgas de la Maquinista.

lunes, 15 de mayo de 2017

Mujeres del 36


Me encontré con el personaje de Soledad Real por casualidad,  y quedé fascinada por su historia y su personalidad. Tirando del hilo, fui a parar a otras historias de mujeres fascinantes coetáneas suyas, con las que había compartido luchas, sufrimientos y cárcel. Por qué estas mujeres no son conocidas, ni siquiera en los ambientes activistas, se lo debemos a la represión franquista, primero, y a las dificultades posteriores para recuperar la memoria histórica de las personas que militaron en el bando de los vencidos en la guerra civil española.

No sabía como denominarlas, y me decidí por llamarlas "Mujeres del 36" porque pertenecen a esa generación que vivieron muy jóvenes la Guerra Civil, conocieron los campos de refugiados de Francia, una gran parte fueron devueltas a España a causa del infausto Decreto Daladier, sufrieron la dura represión franquista, y pasaron largo tiempo en las cárceles. Pero eso no impidió que le plantaran cara a la dictadura desde la clandestinidad. Muchas de ellas llegaron al feminismo cuando en España lo que predominaba era ideología degradante de la Sección Femenina. Son, o fueron, porque ya han muerto casi todas ellas, mujeres tan valientes y admirables, que no es entendible que no se haya recuperado su memoria y se las haya tratado como verdaderas heroínas, que es lo que eran.

Es por eso que he querido reparar esa tremenda injusticia y, dentro de mis posibilidades, contribuir a visibilizarlas. Llevarlas a la Wikipedia, o completar sus biografías si ya están presentes, y traerlas a este humilde blog, en el que inicio una serie de entradas para darlas a conocer, para explicar sus vidas y sus obras. Son mi manera de colaborar en la tarea de reconocerlas y homenajearlas.

Mujeres así han existido y existen, y hasta podría haberlas conocido personalmente, porque hemos coincidido en algunos momentos de la historia tanto en el lugar, como en las fechas y en los espacios. Pero no las conocí, aunque me hubiese gustado tanto...

martes, 7 de febrero de 2017

Caza de brujas en Cataluña


En las últimas semanas he estado investigando sobre los procesos por brujería y la caza de brujas en Cataluña para incorporar esa información a la wikipedia. El tema me ha tenido atrapada durante bastante tiempo, y aún me resisto a abandonarlo, pero tendré que hacerlo porque hay otros muchos temas interesantes en la lista de espera que atraen mi atención, y la finalidad de mis estudios no es la de profundizar y especializarme en un tema concreto, sino buscar a través de la historia a mujeres poderosas que han sido olvidadas o invisibilizadas, para darles visibilidad. 

En la cultura popular catalana, hay un gran número de leyendas sobre el personaje de la bruja, muchas de ellas comunes a otros pueblos de Europa. En general, en estas historias se considera que la bruja es una mujer que hace un pacto con el demonio a cambio de conseguir poderes sobrenaturales que utiliza en su propio beneficio o con fines maléficos. Durante la Edad Media el poder eclesiástico alimentó estas creencias y utilizó a las brujas como causa de todas las calamidades.

El origen de la persecución tiene lugar en la Edad Media, cuando las mujeres empezaron a tener oficios y ocuparon espacios en la religión, el arte y la ciencia, principalmente en la medicina. Abadesas, escritoras, campesinas, maestras en varios oficios, comadronas, etc, fueron más allá de los límites impuestos para ellas por los mandatos de género y se convirtieron en un problema para la élite masculina.

Las mujeres que quedaban fuera del control masculino y fuera de los roles preestablecidos para ellas eran consideradas brujas. Las mujeres solas, ya fueran solteras o viudas, extranjeras, viejas, pobres, eran elementos perturbadores para la sociedad. Y sobre todo, las curanderas y comadronas, que asistían a los pobres y trabajaban para la comunidad como conocedoras y transmisoras de la sabiduría popular. Conocimientos sobre los efectos de las plantas medicinales, sobre anatomía, métodos para aliviar los dolores de parto, consejos sobre métodos anticonceptivos o como practicar abortos, eran conocimientos científicos y humanos compartidos por redes de mujeres y que se habían transmitido durante generaciones.

martes, 31 de enero de 2017

Saturación urgencias hospitalarias

 


Desde hace ya demasiado tiempo, venimos padeciendo una saturación crónica de los servicios de urgencias de los grandes hospitales públicos de Barcelona, entre ellos el Moisès Broggi, que es el que más nos afecta por ser el Hospital que atiende a varias poblaciones de nuestra comarca, el Baix Llobregat, y además está situado en nuestra ciudad, Sant Joan Despí. Habría que hacer un buen diagnóstico de las causas de esta situación y poner un tratamiento urgente.

Y lo que nos podría decir un buen diagnóstico es que muchos de los pacientes que llegan a urgencias seguramente no habrían llegado si hubieran tenido un buen control en la atención primaria. Necesitamos dotar de los recursos necesarios a los CAP para que puedan hacer una gestión más adecuada de los pacientes crónicos. 

La situación actual de la sanidad pública en Cataluña no es nueva y no es sólo consecuencia de la epidemia de gripe que cada año se da por estas fechas, que la agrava notablemente. Las políticas de recortes iniciadas con la crisis económica de 2008 son la causa principal, pero también hay que remarcar que el modelo que se ha ido gestando, de privatización de los servicios públicos de salud, y las escasas y a veces inexistentes políticas de educación y prevención de la salud, nos han llevado a lo que se ha denominado colapso del sistema sanitario.

Sindicatos, profesionales y personas usuarias hablan en diferentes medios de sus experiencias, preocupaciones e inquietudes. Desde el propio personal sanitario, se informa a los pacientes de que si no reciben una atención adecuada no duden en poner una reclamación y que se haga llegar al Síndic de Greuges.

domingo, 22 de enero de 2017

Ana María Martínez Sagi, atleta, escritora y feminista


Ana María Martínez Sagi (1907-2000) es una de esas personalidades que, cuando descubres su existencia y decides investigar sobre su vida y su obra, te atrapan. La primera reacción es de sorpresa, no es comprensible que una mujer de personalidad tan singular y fascinante, que lo fue todo, o casi, en la primera parte del siglo pasado, haya desaparecido de la memoria colectiva  y permanecido ignorada durante tanto tiempo. Sólo se explica esta injusticia por el hecho de que fue mujer, rebelde, y lesbiana, todas ellas particularidades que en la época franquista han sido perseguidas.

Deportista, feminista, poeta, periodista, sindicalista, miembro de la junta del Barça (primera mujer que fue directiva de un club de fútbol en el mundo), amiga de Lorca y Margarita Xirgu, corresponsal en la Guerra Civil española, donde trabó amistad con Durruti, antifascista, antinazi, exiliada, activa colaboradora de la Resistencia Francesa, patrocinadora literaria de Françoise Sagan, profesora de español de André Maurois, recluida y retirada por voluntad propia, el recorrido vital de Ana María Martínez Sagi tiene un interés excepcional. Fue un alma libre y una defensora de la libertad.

Y a pesar de todos estos excelentes adjetivos, fue una víctima y por muchos motivos. No hay más que seguir su biografía para llegar a esta conclusión.

Nació en el seno de una familia de la burguesía de Barcelona. Su padre, empresario textil, era de ideología progresista, su madre, muy conservadora. Desde pequeña sintió que su nacimiento no había sido bienvenido en la familia, que esperaba un hijo varón. Creció y se educó sin amigas, jugaba a fútbol con su primo y su hermano, y siempre tuvo el firme deseo de que quería ser poeta. Desde muy joven escribía, fue periodista en diversas revistas y diarios, en las que entrevistaba a políticos, vagabundos y prostitutas, y era tan famosa que la reconocían por la calle y en el tranvía. Hizo reportajes sobre el sufragio femenino en unos tiempos en que la mujer no podía votar.

Un río entre la niebla (Final)

¿Y cómo soy yo? Pensé, con cierto gesto de rebeldía. Miré a sus ojos desafiante y quedé desarmada ante aquella mirada llena de comprensión y ternura. Me estaba compadeciendo. Y yo sabía que no tenía más que echar un ligero vistazo a sus libros para comprender que llevaba razón.

-Tengo que irme, y a ti se te está haciendo tarde. Adiós.

-Adiós Virginia.

Comencé a andar en dirección a la loma. Se quedó allí sonriendo con una sonrisa enigmática, y poco a poco su figura se me iba perdiendo de vista. Volví a sentirme sola y extraña en medio de aquel mundo hostil. Las sombras me rodeaban, y me dejé caer en un pozo oscuro de negros pensamientos. Me hundía…

Y de repente, escuché un monótono ruido. Iba entrando lentamente en mi cabeza con persistente insistencia. Empezó a crecer y crecer y llegó a hacerse tan grande que toda yo estaba poseída por él. Fue entonces cuando me desperté. Todo había sido un sueño, razonaba mi mente, y ahora acababa de despertar. ¡Qué malestar! ¡Qué estupor! Una extraña confusión me deprimía, y una pena profunda en el pecho me producía escalofríos. ¿Había sido un sueño?. Por un momento volvía de nuevo a los hechos recientes, volvía a renacerlos de nuevo para mi, ya transformados, o quizás no. Me resistía a creer que todo había sido una ficción, y sin embargo me volvió a invadir otra sensación, la de que aún estaba soñando, que era un sueño dentro de otro sueño, que no había despertado completamente y el taxi, el taxista y la carretera, todo, era producto de mi imaginación.

Estuve, efectivamente en Londres hace unos meses. Y recuerdo mis ávidos deseos de visitar Monk’s House. No queda ninguna huella de aquella visita, ni una fotografía, ni una postal, ni un simple recuerdo. Pero las imágenes están tan vivas en mi, y a la vez tan confusas, que me resisto a creer que se tratara de un simple sueño.

martes, 10 de enero de 2017

Un río entre la niebla (III)


Quedamos ambas pensativas, recordando acontecimientos pasados. Ella, más exhaustivamente, porque era su vida, yo, más superficialmente, recordando los libros leídos. Presentía que mis palabras habían calado muy hondo.

-Sí, -Dijo por fin –El río fue muy importante para mí. Aquí acabó todo por mi propia decisión. No aguantaba ya la locura que se había adueñado de mi mente, ni el daño que le estaba haciendo a los seres más queridos.

Mis ojos se dirigieron a las aguas turbulentas del río. Violentas ondas se estrellaban contra las piedras gormando un lecho de espuma blanca. Como las olas. El agua nos atraía irremisiblemente, nos enajenaba de todo lo demás. Al alzar la vista, mi mirada tropezó con la piedra atada a sus pies. La contemplé atentamente, y me pregunté como podía moverse con tanta facilidad teniendo que soportar un peso tan grande. Claro, me contesté a mi misma, no era más que un fantasma.

-La muerte fue siempre tu aliada. Siempre supiste que era la única forma de escapar.

Escapar. Extraña palabra oída en mis labios. Parecía que era el eco de mi conciencia, proyectado en otra figura.

-Y recuerda. También en tu vida hay un olmo, y un río. Algún día vendrás a buscarme a través de ellos.

Sus misteriosas palabras me dejaron helada. ¿Qué había querido decir?. Antes de poder hacer alguna pregunta, se levantó apoyándose en el bastón. Le ofrecí mi mano para ayudarla a soportar la carga de la piedra, pero no parecía molestarla mucho, y me rechazó con una ligera señal.

-No te preocupes, mi camino es muy corto.

Efectivamente, el río estaba a nuestros pies, y yo sabía que aquel era el final de su camino.

-Monk’s House está allá arriba –señalaba con el bastón una loma que se entreveía entre la niebla que empezaba a despejarse –Pero no me busques entre las piezas de un museo, aunque esté lleno de objetos que me pertenecieron. No me encontrarás allí. Búscame en mis libros, o dentro de ti, porque tu eres como yo.