miércoles, 24 de agosto de 2016

Algunas historias estimulantes de los JJOO de Río 2016


En los JJOO siempre salen a la luz historias impresionantes de deportistas que superan situaciones adversas con mucho esfuerzo y tesón. Y también con ilusión. La que más ha llamado mi atención es la de Yusra Mardini, una joven nadadora siria que emigró a Europa en una patera. Yusra nació hace 18 años en Damasco, y desde pequeña se aficionó a la natación. Entrenada por su padre, empezó a competir a los 13 años, y su futuro era bastante prometedor.

Yusra Mardini


Como millones de sirios, Yusra se vio obligada a huir de la guerra. Junto a su hermana Sarah, también nadadora, hace un año tuvo que abandonar la casa familiar de Damasco, que había sido destruida, cruzó el Líbano, y llegó hasta Turquía. Allí, como tantas otras personas desesperadas, se subió a un bote rumbo a las costas griegas. En medio de la noche el motor falló y el agua comenzó a colarse en la embarcación. Yusra fue consciente de que, o hacía algo, o iban a morir. Así fue como ella, su hermana, y otros dos pasajeros que sabían nadar, ataron una parte de la cuerda a la balsa y otra a su cuerpo, se sumergieron en las frías aguas del Egeo,  y arrastraron la embarcación hasta la costa. Fueron tres horas de terror, pero finalmente consiguieron llegar a la orilla y salvar la vida de 20 personas.