lunes, 21 de abril de 2014

Entrevista a la Asociación Violeta en Radio Despí


El pasado 11 de Abril la Asociación Violeta fue protagonista del programa Boca Orella de la emisora local (Radio Despí). Mari Carmen Gómez y Angels Martínez, socias de Violeta, fueron entrevistadas por Sonia y Alex, presentadores del programa, y a lo largo de media hora fueron desgranando las actividades de nuestra asociación y analizando la realidad de muchas mujeres de nuestra localidad y de las mujeres en general.

Transcribo algunas de las cosas que se dijeron, aunque recomiendo que se vea el video entero, porque no tiene desperdicio.

- ¿Cómo nace la Asociación Violeta?
- Nace de un grupo de mujeres que nos reuníamos en un grupo de ayuda mutua, en el que participábamos mujeres con diferentes problemáticas. Allí nos dimos cuentas que estábamos cuatro, cinco mujeres exactamente, que habíamos pasado por la misma situación, que habíamos sufrido violencia de género en nuestras relaciones. Y de ahí, estuvimos participando en este grupo de ayuda mutua, superando problemas, ayudándonos, apoyándonos emocionalmente y cuando el taller terminó, decidimos que queríamos seguir adelante, porque nos dimos cuenta que había mucha falta de apoyo a las mujeres. Y entonces, ¿quién mejor que nosotras, que conocíamos el problema, que ya en cierta manera lo habíamos superado, para ofrecer ese apoyo a mujeres que comenzaran a enfrentarse a ese problema?

-¿De qué año estamos hablando, más o menos?
- Del 2003. Decidimos crear una asociación, empezamos a mover papeles y en 2005 finalmente quedó legalizada la asociación.



- Supongo que en estos años habéis visto cambios sociales importantes
- No

- ¿Cómo lo veis ahora?
- No muy bien

- En los medios escuchamos menos el tema de la violencia de género
- No se escucha menos. Se ha normalizado, se da como un dato más, pero la violencia persiste año tras año. El número de asesinadas no baja. Y eso es nada más la punta del iceberg de la gran desigualdad que hay debajo.

- Nos hemos acostumbrado, lo vemos como algo más normal, pero hay que destacar que en lo que llevamos de 2014 ya han muerto más de 20 personas a manos de sus parejas.
- Bueno, quería apuntar que la violencia de género y el maltrato que sufren las mujeres no sólo son las víctimas, que son las que se reflejan en los medios de comunicación. Hay muchas denuncias, hay muchas mujeres que lo están pasando muy mal, que están viviendo en un auténtico infierno... y no es que haya menos casos, es que se denuncia menos porque hay menos asistencia, se ha recortado muchísimo las ayudas a las mujeres. Las mujeres que no tienen el apoyo de las instituciones, se lo piensan y aguantan porque no ven como salir de esa situación.

Sobre las actividades de Violeta
- Nos dedicamos sobre todo a hacer concienciación. Uno de nuestros trabajos más delicados es el apoyo a mujeres que nos piden ayuda, piden información. Las atendemos en la asociación dándoles información, porque no tenemos profesionales que nos apoyen, somos un grupo de mujeres que dedicamos nuestro tiempo libre a ésto, les decimos lo que pueden hacer, y sobre todo las derivamos a centros institucionales donde hay asistencia psicológica, jurídica, a la asistenta social para que a través de ella puedan solicitar ayudas... y también realizamos actividades para las mujeres que ya han tomado una decisión de romper con esa relación de violencia, ahora estamos haciendo un taller de ejercicio físico, Cuerpo en movimiento... es una manera de encontrarnos, de hacer algo por nosotras, para recuperar la autoestima.

- Una de las cosas más importantes de la asociación es que se ha propiciado un espacio de reunión para las mujeres, un espacio que no existía. Sobre todo las mujeres más mayores no tenían ámbitos donde expresarse, donde exponer en común sus problemáticas y buscar soluciones. Estos espacios lo que consiguen es que unas a otras se fortalezcan, se den cuenta de que pueden hacer muchas cosas. Inicialmente se les da un apoyo, pero luego ellas con su participación se van dando cuenta de sus capacidades y van pudiendo salir de sus vidas anteriores, y además sirven de ejemplo a otras muchas mujeres

- Las mujeres que llegan a la Asociación no vienen diciendo "yo soy una mujer maltratada". Saben a qué nos dedicamos, vienen para pedir ayuda, "que puedo hacer, porque mira, me ha pasado ésto". Hasta que realmente son conscientes de que han estado sufriendo maltrato, de hasta donde las ha llevado esta relación abusiva, es un largo camino el que tienen que recorrer. 

Sobre las denuncias
- La denuncia cuesta mucho ponerla. No es tan fácil como dejan entender los medios de comunicación, en los que se banaliza. De hecho, hemos tenido entrevistas con algún juez, con el que hemos coincidido en un programa de televisión, y fuera de cámara nos dio la razón. Los medios de comunicación hablan, algunos con intereses, de denuncias falsas. Cuando hay un juicio porque una mujer denuncia y no se pueden demostrar los hechos que la mujer denuncia, el juicio queda archivado por falta de pruebas. Y a eso lo convierten en denuncia falsa, cosa que no es cierta. La violencia suele pasar dentro del hogar, en el ámbito más privado, y es muy difícil que se pueda demostrar. 

Juventud y violencia machista
- Está saltando la alarma social, porque entre gente joven las actitudes de maltrato se están recrudeciendo cada día más. Los profesores de institutos, que son los que presencian esta violencia en las aulas, a veces nos han pedido asesoramiento. Nosotras como asociación no tenemos la capacidad de ofrecer soporte de este tipo, no tenemos la infraestructura necesaria y nos dedicamos a ésto de forma totalmente voluntaria. Vemos la necesidad de que se involucren las instituciones- Hace 3 años había unos cursos y talleres organizados desde el ayuntamiento en los que se trabajaba la violencia con la gente joven. Por culpa de los recortes eso ya ha desaparecido. La prevención es la que más sufre con los recortes.

Sobre el feminismo
- Una de las cosas que tenemos pensadas es hacer un tipo de escuela feminista...
- ¿El feminismo no es igual de malo que el machismo?
- No, en absoluto, eso es un desconocimiento total de lo que es el feminismo.
- Igualitarismo estaría de acuerdo, pero feminismo, machismo...
- ¿Tu qué entiendes por feminismo?
- Priorizar el sexo femenino
- No. ¿Dónde lo dice eso? No hay ni un manual, ni un estudio, ni un ensayo, ni una conferencia... nada, no hay ni un movimiento de mujeres que diga que feminismo es una superioridad de la mujer por encima del hombre. Para nada es lo contrario del machismo.
- ¿Es un método de contrarrestar el machismo?
- Es la idea fundamental de que la mujer es persona. Eso es el feminismo. Lo que pretendemos es una igualdad de derechos, somos personas, y como personas queremos que se nos trate, queremos estar en los mismos centros de poder que los hombres, queremos decidir... el feminismo está haciendo un gran trabajo, y si lo tuvieran más en cuenta cuando hacen los grupos de trabajo para tratar temas como el aborto, no invitan nunca a las feministas, cuando ellas llevan años estudiando todos los temas de mujeres. Y jamás son convocadas, ni para pedirles una opinión, ni para pedir asesoramiento.

jueves, 10 de abril de 2014

Jamileth Chavarria, la bruja mensajera


Hace algún tiempo que tengo pendiente escribir sobre la visita que Jamileth Chavarría hizo a Sant Joan Despí en el mes de Noviembre del año pasado, invitada por la Asociación Violeta. No soy muy amiga de adoraciones ni de devociones, más bien soy de las que respetan en silencio y con calma el talento ajeno. Pero Jamileth es de esas personas que impresionan y dejan huella. Por su sencillez, por su inteligencia, por su tenacidad y su fuerza interior.

Las primeras noticias que tuvimos de ella nos llegaron a principios del mes de Julio al correo de Violeta. Una vecina de nuestra ciudad, que ahora vive en Madrid, la había conocido y en un mensaje lleno de respeto y admiración nos recomendaba que la trajéramos a nuestro pueblo y escucháramos su historia:

"La semana pasada asistí, por curiosidad, a un cinefórum en una asociación de mujeres en Madrid en el que proyectaban un documental llamado "La radio de la jungla". El documental cuenta la historia de Jamileth Chavarría, una nicaragüense que creó, en su pueblo natal, (Bocana de Paiwas) la Radio Palabra de Mujer, una de las primera radios creada y hecha por mujeres en el país desde donde se defiende el feminismo, se denuncian los maltratos que sufren las mujeres en el pueblo y los programas se destinan a la lucha contra el machismo.

Gracias a ella y a su programa de radio, Yamileth se ha convertido en una inspiración en la lucha contra el machismo y los derechos de la mujer en Nicaragua, un país con una sociedad altamente machista. El caso es que esta mujer se vino a vivir a España (hace un par de años) y ahora da algunas conferencias y charlas por Madrid".


Por aquella época la Asociación Violeta no vivía uno de sus mejores momentos, problemas personales internos nos tenían inmersas en interminables disputas que intentábamos resolver de todas las maneras posibles. Aún así, los cariñosos elogios de nuestra ex-vecina  me llenaron de curiosidad y decidí buscar por Internet datos sobre esta mujer de la que nunca antes había oído hablar. Y para sorpresa mía encontré bastante información, debido sobre todo al hecho de que su documental ha recibido varios premios. Rápidamente quedé fascinada por el personaje y transmití ese entusiasmo a mis compañeras de Violeta de forma tan efectiva, que decidimos que teníamos que conocerla lo antes posible, a ella y su historia. Y después darla a conocer.

Y dicho y hecho. Montamos un grupo de trabajo para organizar el acto, nos pusimos en contacto con Jamileth, y a  las pocas semanas pudimos hacernos fotografías como ésta a la llegada de nuestras visitantes a nuestro pueblo:


El documental "La radio de la Jungla", dirigido por la alemana Susane Jäger, describe cómo es la vida en Bocana de Paiwas, un pueblo del interior de Nicaragua, narrada a través de las voces de sus mujeres y hombres. Una de las voces más reconocidas es la de Jamileth Chavarría, fundadora, junto a otras mujeres, de la emisora de radio "Palabra de mujer". Su programa, "La bruja mensajera", es el más escuchado de toda la programación. Y tiene mérito, porque se emite a las 5 de la mañana.

La bruja mensajera es una señora de 86 años que vive en un cerro lejano, y que cada día vuela en su escoba hasta la emisora de radio para ver a través de su bola de cristal la vida de los campesinos, reprenderles en el caso de que se hayan comportado mal, y aconsejarles siempre. Lo ve absolutamente todo, lo que ocurre en las casas, en las calles o en los campos, y es muy estricta, sobre todo cuando observa que un hombre pega a una mujer, algo muy habitual en la machista Nicaragua. Entonces alza la voz, sin rencores ni odios, y reprocha al maltratador sus acciones afeándole su actitud.. Y a las mujeres les recomienda que salgan de ese círculo vicioso y busquen la compañía de las feministas de la Casa de la Mujer.


En esta zona de Nicaragua, y también en el resto del país, el uso de la violencia por parte de los hombres para intentar solucionar sus diferencias es muy habitual. La violencia contra la mujer también forma parte de la vida cotidiana. Diariamente los medios de comunicación publican noticias de mujeres golpeadas, violadas y asesinadas por hombres. Y eso hace que a las mujeres les cueste mucho más decidirse a salir de sus casas, porque puede llegar a costarles la vida.

Pero en Bocana de Paiwas las mujeres intentaron hacer algo para salir de esa espiral de violencia. Para un hombre maltratador el mayor castigo era que lo señalasen en la calle y que lo mirasen de mala manera, por eso temían a la Bruja Mensajera. Y cuando las mujeres se dieron cuenta que a través del humor podían educar, decidieron que “La Bruja Mensajera” era una buena alternativa para incidir en su pueblo y perdieron el miedo. La Bruja Mensajera se convertió, a partir de entonces, en la principal aliada de las mujeres maltratadas. Con nombres y apellidos empezaron a llegar las cartas a la emisora contándole a la bruja sus historias de sufrimientos para que al día siguiente ella “adivinara” lo que pasaba en sus casas. Era su manera de romper el silencio, y la Bruja era su voz.


La vida no ha sido fácil para Jamileth Chavarría. Feminista convencida, defensora de los derechos de las mujeres, sufrió personalmente y por medio de personas cercanas las consecuencias de las violaciones sexuales y la violencia familiar. Lo contó pausada y suavemente, con la voz quebrada por la emoción, en el coloquio que siguió a la proyección del documental. "Lo cuento porque cada vez que hablo de este secreto en público, me libero. No podemos seguir callando lo que pasa en el interior de las familias, si no se habla del tema, el abuso no se termina". Y el horror de la historia y la integridad de esa mujer nos puso un nudo en la garganta que se deshizo cuando ella recuperó la sonrisa y nos transmitió ánimos y fuerza para seguir adelante en nuestras propias luchas.

Tanta valentía y dedicación le pasaron factura a Jamileth. Recibió amenazas de muerte, y finalmente tuvo que abandonar Nicaragua para instalarse en un país extranjero. Luchadora como es, Jamileth ha seguido trabajando en Madrid desde las Brujas Migrantes y sus letanías, y como mujer empleada doméstica que es. Su sueño es ahorrar el dinero suficiente para volver a su país e instalar en su pueblo una emisora de radio dotada de todos los medios técnicos modernos.



Contra viento y marea, igual que ese día que nos despedimos en Barcelona. Para nosotras, mujeres de la Asociación Violeta de Sant Joan Despí, Jamileth es una amiga, nos hemos visto más veces, y es un espejo en el que queremos mirarnos. Pero es, además, una persona que nos ha enseñado que sin el feminismo es imposible erradicar la violencia machista, y que sólo empoderándonos como mujeres podemos superar el maltrato.