viernes, 13 de julio de 2012

Mujeres escritoras: Elsa López


Ha averiguado el nombre que le ha correspondido
y se define ausente, exiliada del sueño,
emigrante, perpleja, desgajada,
sin billete de vuelta.

Se declara sin fuerzas
y pide con vergüenza un poco de ternura.
Que le devuelvan, por favor, el mar.

Elsa López nace en Santa Isabel de Fernando Poó, Guinea Ecuatorial, en el año 1943. Vive en La Palma (Canarias) desde 1947 hasta 1955 en que se traslada a Madrid, donde estudia bachillerato y la carrera de Filosofía. Doctora en Filosofía Pura, Antropóloga y Catedrática de Filosofía, ha ejercido la docencia desde 1965. En 1982 es nombrada catedrática de filosofía con plaza definitiva en el instituto Isabel La Católica de Madrid.

En 1987 es nombrada presidenta de la sección de Literatura del Ateneo de Madrid y funda y dirige la editorial Siddharth Mehta Ediciones, empresa que tiene contactos culturales con la India y promociona a poetas y novelistas orientales. En 1989 intenta la aventura editorial en solitario y funda su propia empresa, Ediciones La Palma, que se dedica principalmente a la poesía.

Del año 1987 al 1989 es organizadora y miembro de “La Ortiga”, un grupo de músicos, escritores y artistas con el que participó en recitales, conciertos y grabaciones que difundían la poesía y el arte por toda España.

El año 1993 se le concede el I Premio de Investigación “José Pérez Vidal” y se traslada a Canarias en comisión de servicio dentro de la Dirección General de Cultura del Gobierno de Canarias, donde pone en marcha dos de sus proyectos culturales más importantes: “El Papel de Canarias” y “Memoria de las Islas”.

En el año 2000, regresa a su cátedra de Madrid. En agosto de ese mismo año es nombrada directora de la “Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores”. En el 2004 es designada Académica Correspondiente de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes. En la actualidad, dirige Ediciones La Palma y Promoción Cero, una empresa dedicada a la difusión de la literatura y el arte.

Ha obtenido varios galardones como investigadora y guionista de cine y parte de su obra ha sido traducida al francés, italiano, inglés y árabe.

Su producción poética se inició en 1973 con el poemario «El viento y las adelfas», al que siguieron «Inevitable Océano» en 1982, «Penumbra» en 1985, «Del amor imperfecto» Premio Internacional de Poesía “Ciudad de Melilla” en 1987, «La Fajana Oscura», Premio Internacional de Poesía “Rosa de Damasco” en 1989, «Cementerio de elefantes» en 1992, «Al final del agua» en 1993, «Tránsito» en 1995, «Mar de amores» XII Premio Nacional de Poesía “José Hierro” en 2002, «Quince poemas de amor adolescente» en 2003, «La pecera» en 2005, «A mar abierto » en 2006, «Travesía» XIII Premio de Poesía Ciudad de Córdoba “Ricardo Molina” en 2006, y «Ofertorio» en 2008.

También ha escrito novelas, la última, Una gasa delante de mis ojos, publicada recientemente, trata sobre la vida de Alfonsina Storni, personaje al que Elsa López admira profundamente. Esta novela es un canto a la libertad personal, al derecho a elegir y decidir un destino propio.

Elsa está muy implicada en la lucha por destapar los casos de niños robados en España durante los años 40 a 90. "Yo di a luz a una niña el 5 de febrero de 1981 en la clínica San Ramón. De repente me dijeron que la niña estaba muy malita, que tenía malformaciones, y me entregaron un envoltorio que parecía un sudario. ¡El bebé estaba helado! Luego me dijeron que había muerto y que no me preocupase porque le habían bautizado y ya era un ángel de Dios". Años después se enteró de que en San Ramón se guardaba el cadáver de un bebé en el congelador y sospecha que ese cadáver fue lo que ella vio. Desde entonces está convencida de que le robaron a una hija.


Miedo a recorrer la casa y saberla vacía,
o a quererte, de nuevo, mucho mejor que antes.
No me abandones en esta larga ausencia.
Recuerda lo que he sido para ti otros inviernos:
el tiempo de querernos indefinidamente,
el mar,
los barcos que llegaban sin muertos a la orilla,
el ruido de las olas al fondo de la casa.
Y el viento,
recuerda el viento, amor, doblando las esquinas.

.................

Una muerte distinta en medio de la calle
He dispuesto en mi rostro surcos inconfundibles.
Me he puesto el delantal de luto
y me he dejado ir al borde de la acera.

(Hay un banco vacío en el que me he sentado
para morir un poco y de una muerte rara.)

Pienso en cómo te quise.
Yo no voy a aclararte de dónde me ha nacido
este dolor que crece a golpe de tristeza.
Pasa gente.
Hace ya mucho tiempo que no te explico nada
porque hace mucho tiempo que perdí la esperanza
de envejecer contigo.
Es domingo.

.................

Te quiero porque aprendo contigo a ser distinta
Te quiero porque aprendo contigo a ser distinta.
A sonreír de pronto
cuando me miras detrás de los paisajes
que inventas para mí cada mañana.
Porque recortas telas, cartones, ventanales,
tejados y azoteas.
Porque pintas cobaltos y rojos bermellones
o simplemente hieres de azules y azafranes
las puertas de mi casa.
Porque eres suave y hueles como las caracolas
y, en ciertas ocasiones, me robas los perfumes
que ya nunca me pongo.

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