sábado, 25 de septiembre de 2010

Infidels y el sueño de Pedro

Hace un par de días estaba viendo el episodio de esta semana de "Infidels", disfrutando de una serie que me encanta, cuando de repente me encontré con la sorpresa de una cara conocida en la pantalla. Y no era la de ningún actor famoso, no, era la de un ex-compañero de trabajo al que no veo hace ya unos cuantos años.

Tiene un papel muy corto, casi ni se le ve, si te descuidas. La escena en la que sale es aquella en la que el psiquiatra socio de Lidia sale de su despacho con un desconocido que se niega a jugar a las cartas con él.

Lo curioso es que este ex-compañero no era un trabajador cualquiera, era un jefazo, el gerente del área de I+D, una personalidad reconocida en el ámbito académico y en el mundillo de los investigadores farmacéuticos, casi una celebridad. Cuando vendieron la empresa en la que ambos trabajábamos lo prejubilaron, y según los rumores de Radio Macuto, con una jugosa indemnización de muchos ceros.

No conocía esa faceta escondida de este señor. Era una persona más bien seria y distante, y muy recta. Como jefe de los equipos de investigadores, técnicos y otros cerebritos despejados, se creía que él y los suyos pertenecían a una raza superior, y por tanto no solía rebajarse a tratarse con los humildes humanos de otras áreas. No quiero decir con ésto que fuera engreído o prepotente, sólo que estaba en otro mundo al que no nos dejaba acercarnos.

Parece, sin embargo, que en el fondo de su corazón, o de su privilegiado cerebro, tenía un sueño, el de ser actor. Probablemente pensara que era un sueño imposible, que nunca podría realizarlo, pero una vez resuelta su vida económicamente, y con mucho tiempo libre, Pedro decidió dedicarse profesionalmente a la interpretación. Y con cierto éxito, aunque de forma humilde.

De vez en cuando le ofrecen pequeños papeles en series catalanas, yo nunca había tenido la oportunidad de verlo, esta ha sido la primera vez, y de ahí mi sorpresa. He estado investigando y he comprobado que ha participado en unas cuantas series, también en una película, "Parking", en la que es el protagonista, una especie de experimento mágico en el que interpreta a un personaje que tiene muchos puntos en común con su vida real, y en este corto:



Me alegro de que Pedro haya podido realizar su sueño, aunque por otra parte me llegan recuerdos que me entristecen. Y es que, igual que en la historia del príncipe Kike y su princesa Mari, para que algunas personas puedan llevar a cabo sus más íntimas fantasías, se sirven de otras muchas, personas humildes y trabajadoras, menos brillantes y poderosas, que van quedando en el camino víctimas de una pesadilla diaria que no se merecían.

No hay comentarios:

Publicar un comentario