viernes, 31 de diciembre de 2010

Canciones para el recuerdo: mas canciones de guateques (1)

Hoy es día de fiestas, y de bailes, y he pensado en resucitar unas cuantas canciones más de mis años adolescentes, las que bailábamos en los guateques que organizábamos en días como hoy, o mejor dicho, en noches como la de Nochevieja.

Comienzo con Shocking Blues, un grupo holandés de gran éxito que fue número 1 en muchos paises, incluído EEUU, con diferentes canciones. La cantante, Marisa Veres, tenía una potente voz, y ayudó a convertir al grupo en uno de los famosos del mundo. La canción más representativa de la banda, y por supuesto la que yo más recuerdo, es "Venus"



"Na Na Hey Hey Kiss Him Goodbye" de Steam fue otro de los grandes hits de finales de los sesenta-principios de los setenta, de aquellos que han acabado llegando hasta hoy. Sus ventas fueron gigantescas. Steam es un grupo que nunca existió. En realidad, se trató de varios músicos de estudio. El nombre se puso para poder identificar al single, pero jamás se registró una banda llamada "Steam".


Tommy Roe es un solista americano que tuvo gran éxito en la época, algunas baladas y otras rítmicas. "Dizzie" es la que está en mi memoria porque la bailé muchas veces.


Y Los Diablos y su "un rayo de sol" no pueden faltar en esta lista.



Y para acabar, vamos a relajarnos con algo más tranquilo, una de mis canciones preferidas de todos los tiempos: "Crimson and clover", de Tommy James and the shondells.


martes, 28 de diciembre de 2010

Tener amigos es bueno para la salud

No lo digo yo. Lo han dicho muchos filósofos, antiguos y modernos, lo han confirmado investigadores norteamericanos: “La magnitud del impacto sobre la salud de una buena red de apoyos familiares y de amigos es similar a la que se obtiene dejando de fumar”. La soledad origina angustias, relacionarse con otras personas ayuda a sobrevivir.

Este estudio concluye que las personas con buenas relaciones sociales tienen una vida considerablemente más larga que las solitarias. Es algo que sabíamos desde hace tiempo, por experiencia, y ahora este estudio lo ha confirmado.

La relación con los demás cura, aunque también pueda, de vez en cuando, matarnos. Generalmente, puesto que somos animales sociales, lo apropiado es conversar, alternar, amar. El cuerpo en apariencia no cambia pero sus defensas sí. Según comprobó la doctora Bernadette Boden de Columbia University sobre una muestra de 655 afectados por ataques cardiacos, la probabilidad de sufrir una recaída se multiplicaba por dos entre los pacientes más solos.

Pero eso también vale para aquellos a quienes la edad tiende a robarles la memoria, entre otras cosas. Estar con los demás y ser parte de un grupo proporciona tantos o más beneficios para la salud que el ejercicio físico, muchos fármacos o las dietas. En consecuencia.

Los amigos son personas que elegimos para compartir nuestros momentos felices, que necesitamos a nuestro lado en los momentos tristes, depositamos en ellos nuestros secretos y nos conocen como la palma de su mano. ¿Es Facebook y las demás redes sociales la medicina actual? Sí y no. A los efectos benéficos de sentirse relacionado (100 amigos virtuales de media) pueden seguir las melancolías de no disfrutar contactos ya que, incluso entre jóvenes, el número de amigos íntimos apenas crece con la red.


miércoles, 22 de diciembre de 2010

Candelas, jachones y jumeones en Nochebuena


Las navidades de mi infancia siempre fueron tristes. Lo fueron, al menos, en el ámbito familiar, y así es como permanecen en mi mente. Mi hermana mayor emigró a Barcelona siendo casi una niña para ganarse la vida, y ese vacío se notaba a todos los niveles. Seguramente, las navidades anteriores habían sido muy alegres, pero yo era muy pequeña y no las recuerdo.

Mi familia no era una excepción, en todas las casas de alrededor había ausencias dolorosas, padres, esposas o hermanos de personas que se habían marchado a trabajar a Madrid, Barcelona, Alemania, Suiza o Bélgica, y sus ánimos no estaban para celebraciones. Quizás fuera por eso que los niños, ajenos a esos temas dolorosos y con ganas de disfrutar, nos volcábamos en las calles para celebrar las fiestas.

El ambiente navideño empezaba un par de semanas antes del día de Navidad. Y comenzaba en la escuela, por supuesto, que era la que marcaba la línea de todo lo que debía celebrarse y cómo hacerlo. En mi escuela, la única del pueblo, que tenía el patriótico nombre de "José Antonio Primo de Rivera", se instalaba un gigantesco belén, que ocupaba la mitad de una clase. Sólo hablo de la parte que se refiere a las chicas, porque por entonces no existían las clases mixtas, en nuestro caso las niñas ocupábamos la planta baja, y los niños el primer piso.

El Belén lo montaban las alumnas mayores, aunque participábamos todas en mayor o menor medida, sobre todo aportando césped, porque era un Belén ecológico, con su césped natural y todo. Cada tarde iban las niñas de una o varias clases a cantar villancicos delante del Portal, era de las actividades que más me gustaban, se nos pasaba la tarde volando, ensayando canciones que ya sabíamos o aprendiendo nuevas.

Mis villancicos favoritos eran los alegres, con ritmo, los que te permitían tocar la pandereta con energía. Los lentos me aburrían.



Los dos o tres días antes de Navidad la pandilla de la calle cogíamos nuestras panderetas, zambombas y castañuelas y cuando llegaba el atardecer subíamos calle arriba hasta llegar al centro, allá donde vivían los ricos, deteniéndonos en las casas para cantar villancicos y pedir el aguinaldo.

Dame el aguinaldo carita de rosa
que no tienes cara de ser tan roñosa,
la campaña gorda de la Catedral
se te caiga encima si no me lo das.
Y si me lo das y si me lo das,
que pasen las Pascuas con Felicidad.


Sabíamos en que viviendas podíamos pararnos y en cuales no. Había una ley no escrita que decía que en las casas en las que se guardaba luto no se podía cantar, por respeto al dolor de las personas que vivían en ellas. Nuestros mejores villancicos estaban destinados a los donantes generosos, generalmente eran familiares de algunas de las componentes del grupo, las abuelas eran las favoritas, las más rumbosas. A veces, para fastidiar a la gente conocida por mal genio y por tratar mal a la chiquillería, nos deteníamos en sus puertas, e incluso entrábamos hasta el zaguán, y cantábamos lo más disonante y estridente posible. Después echábamos a correr entre risas, antes de que salieran a regañarnos.

Lo mejor de las fiestas llegaba el día de Nochebuena, al anochecer. Nada más oscurecer, los niños y niñas ocupábamos las calles con nuestros instrumentos musicales. Los más afortunados llevaban zambombas fabricadas con latas y las vejigas de los cerdos de la última matanza. Yo nunca pude tener una de esas, y de todos los instrumentos navideños, era el que más envidiaba, sonaba infinitamente mejor que todos los demás.

Hacíamos candelas con material que habíamos ido acumulando durante el día, y alrededor de ellas nos resguardábamos del frío, que era muy intenso. Y los niños llevaban jachones (hachones en habla no extremeña), una especie de antorchas hechas con haces de ramas de una planta que buscaban en la sierra y que años después he sabido que era gamonita. Corrían con ellos arriba y abajo, iluminando la fría noche, con una alegría inmensa. También llevaban jumeones (supongo que humeones), que nunca he sabido bien lo que es, creo que eran trapos grasientos, atados con alambres, a los que prendían fuego y volteaban haciendo circunferencias y dejando un rastro de chispas, humo, y ya consumidos, cenizas. Me daban mucho miedo.

Llegada la hora de la cena, la gente se recogía y se disponía a celebrar la Nochebuena con la familia. Yo de eso no sé mucho, pero me han contado que, aparte de la cena, lo mejor era lo que venía después, muchos dulces que se habían fabricado semanas antes, pestiños, flores, roscos... y las botellas de anís.

No sé si esas costumbres se mantienen todavía. Es posible que no, los niños ya no están en la calle como estaban antes. Aunque he visto fotos recientes de candelas, muy grandes, sí, pero sin gente alrededor. Un reflejo de las navidades actuales, mucho brillo y poca alma.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Canciones para el recuerdo: Camilo Sesto

A mi, Camilo Sesto no me gustaba nada de nada. Y no entendía a mis amigas, algunas de las cuales estaban locas por él. Ya se sabe, el fenómeno fans en las adolescentes. Con los años, y a medida que el personaje me ha ido pareciendo más deprimente, más esperpéntico, he aprendido a respetar al cantante, su voz y sus canciones. Y hasta ha llegado a formar parte de mi ideario, de mis sueños y de mis gestos.
 

Mi amiga Xena sabrá valorar esta canción, que seguro que a ella le gusta mucho.


Camilo se parecía mucho a un amigo mío. Eran clavados. Sólo que mi amigo ha sabido envejecer mejor. No se le ve una parodia de sí mismo.

Pero Camilo está en el recuerdo de mucha gente. No se trataba sólo de que tuviera una bonita voz, sino de sus recursos vocales, y de los retos que emprendió sin miedo al fracaso.


Por todo ello se ganó mi respeto como cantante, aunque como persona... lo dejamos en suspenso.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Contra la violència de gènere, totes les nostres veus

La semana pasada, y con motivo del día internacional contra la violencia hacia las Mujeres, se celebraron en Sant Joan Despí diversos actos con el objetivo de denunciar y concienciar sobre este problema.

Además del acto "No te olvido", del que ya hablé ampliamente, Violeta también participó en otros eventos organizados desde el Consell Municipal de Dones, o directamente desde la Regidoria d'Acció Social i Polítiques d'Igualtat. La regidora Elena Embuena está realizando un trabajo excelente, y no lo digo porque tenga amistad con ella, que es cierto, ni porque haya ayudado a la Asociación Violeta siempre que le ha sido posible, que también es cierto y lo reconocemos, sino porque los resultados así lo demuestran, y algún día hablaré de ello más extensamente.

Mención especial para la cadena humana, se celebraba por primera vez en el pueblo. Fue bien, con bastante participación, pero yo creo que pudo haber ido mucho mejor si no hubieran habido algunos pequeños problemas de organización y cambios de planes de última hora que desorientaron a mucha gente. Experiencia para el próximo año, se demostró que este acto tiene fuerza, gustó, y merece consolidarse.

Aquí dejo el video donde se habla de todas estas cosas, desde un punto de vista muy oficial y poco crítico, pero espero que a mis amigas de otras partes de España (y del mundo, que me considero una persona muy afortunada jeje) les gusté ver como son en realidad todos estos actos con los que os doy la vara tan a menudo.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Un sábado en la radio


El sábado pasado nos invitaron, a la Asociación Violeta y concretamente a su presidenta, a una tertulia sobre violencia contra las mujeres en el programa "Luces en la oscuridad" de Punto Radio.

Yo, personalmente, no conocía ese programa, no suelo escuchar la radio a esas horas de la madrugada de los fines de semana. Es que el programa se emite de 1 a 6 de la madrugada en Punto Radio. Estuve buscando información para decidir si debíamos aceptar la invitación o rechazarla, aunque el hecho de que el presentador fuera Pedro Riba, un muy buen profesional y excelente persona, viejo conocido nuestro de un programa de televisión en el que participamos hace unos meses, me hacía tener pocas dudas sobre que nuestra participación fuera positiva.

Nos citaron a las 11 de la noche para grabar el programa (no es en directo). Y allí nos presentamos puntuales Mari Carmen y yo, como representantes de la Asociación Violeta, después de una serie de bajas de última hora. Nos hicieron pasar a una sala de espera donde estuvimos un buen rato esperando. El resto de tertulianos llegaron más tarde: Julia Masip, psicóloga social y co-autora de un libro sobre violencia sexista que se va a publicar próximamente; Sandra Pla, de Amnistía Internacional en Cataluña; Javier Sandín, de la Asociación de mujeres antimutilación (AMAM); Y Mari Carmen Gómez, presidenta de la Asociación Violeta.

Nos presentamos los unos a los otros y estuvimos charlando de mil temas, de nuestras entidades, de quienes somos, de lo que hacemos... a Julia Masip ya la conocíamos del programa de la tele, en el que también intervino ella, a los demás los veíamos por primera vez, pero no nos costó mucho entablar conversación con ellos, son todos personas muy agradables con las que tenemos muchas cosas en común.

Minutos después llegó Pedro Riba, que nos saludó a todos amablemente, y nuestro contacto, el ayudante de producción, que hizo pasar a los tertulianos al estudio de grabación. En la sala de espera quedamos los acompañantes, que seguimos hablando de todo un poco.

Más tarde, el ayudante de producción nos informó de que si queríamos pasar al estudio, podíamos hacerlo. Por supuesto dijimos que sí. Nos pidieron silencio absoluto, y hasta nos prohibieron toser ("Si os entra un ataque de tos, avisadme y os abriré la puerta para que salgáis a toser fuera"). Entramos sigilosamente y ocupamos las sillas que estaban dispuestas en los laterales.

Los tertulianos y el presentador estaban alrededor de una mesa, con los cascos puestos y un micrófono delante cada uno. Hablaban bajito, y francamente, yo casi no los oía, he tenido que esperar a escuchar el programa hoy por Internet para enterarme completamente de la conversación. Pero fue interesante observarlo todo, y ver como se movían los técnicos detrás de los cristales, rodeados de aparatos electrónicos.

Y esta es la tertulia. No quedó mal, ¿verdad?.


viernes, 26 de noviembre de 2010

Cantautoras españolas actuales

Ya hablé en una entrada anterior de las cantautoras españolas de los setenta. Desde entonces, ha habido varias generaciones de excelentes cantautoras a las que no se les ha prestado tanta atención como a sus colegas masculinos. No han sido muchas, es cierto, hasta los tiempos actuales en que vuelven a florecer y a llamar la atención con muy buenas canciones.

Mi primera intención era hablar de las cantautoras actuales consagradas, como Bebe, Rosanna o Conchita. Lo dejaré para más adelante, porque ahora mismo me atraen más una serie de chicas jóvenes que han explotado en los últimos tiempos, que han publicado sus trabajos primero en el mundo de internet (myspace, youtube)y después han conseguido publicar un disco, dándose a conocer y haciéndose respetar.

La bien querida es el nombre artístico de Ana Fernández-Villaverde, una pintora bilbaina que en 2005 decide aprender a tocar la guitarra, componer sus propias canciones e iniciar su carrera musical. Sólo ha publicado un disco, y aunque muchos de sus fans se decepcionaron porque consideran que la maqueta que se había visto antes en Internet era mucho mejor, yo creo que es bastante bueno. Ojalá que se consagre en los próximos años.

Siete medidas de seguridad


De momento abril



Russian red es el seudónimo de Lourdes Hernández, cantautora madrileña. El nombre de Russian Red tiene su origen en el tono rojo de pintalabios con el mismo nombre que usa Lourdes. La joven promesa que compartía su melancolía con su guitarra, se animó a dar el salto musical tocando en bares de su ciudad natal, Madrid, mientras su Myspace se desbordaba de visitas. Publicó su primer disco I love your glasses en 2008, marcado por los ritmos folk, la melancolía y pegadizas letras en inglés. Sus canciones han sido utilizadas como bandas sonoras en diferentes películas.

Loving strangers, banda sonora de Habitación en Roma, de Julio Medem.



Anni B. Sweet es el nombre artístico de Ana López, malagueña que escribe sus letras principalmente en inglés porque estudió en un colegio británico. Se trasladó a Madrid a estudiar arquitectura y comienza a dar concierto en pequeños clubs. Publica su primer y único disco hasta ahora, Restart, Undo, en 2009.

Capturing images


Es una pena que la mayor parte de ellas canten en inglés, y muchas otras del mismo estilo que también han renunciado a las lenguas hispanas. Quizás tengan que pasar unos años para que esa admiración que sienten por Feist (o al menos a mi me lo parece), las impulse a ser ellas mismas.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

No te olvido, acto contra la violencia machista

De todas las actividades que organiza la Asociación Violeta, la más emblemática, sin duda, es el acto "No te olvido", en el que se rinde homenaje a las mujeres asesinadas durante el año a manos de sus parejas o ex-parejas.

Es un acto muy sencillo y emotivo en el que mujeres de Sant Joan Despí leen uno por uno los nombres de las víctimas, su edad y el lugar de su fallecimiento, intentando hacer visible de esta manera la magnitud de esa tragedia humana.

Hacía semanas que veníamos pensando y organizando como se iba a desarrollar el acto. Aunque ya tiene un formato muy concreto y siempre huimos de todo tipo de florituras, nos implicamos tanto en él, lo vivimos tan intensamente, que nos ocupa todos los minutos libres del día durante varias semanas. Este año queríamos hacerlo de forma especial, como siempre, y, aprovechando que el lunes es día de mercadillo en la población, habíamos previsto estar en el lugar de los hechos desde primeras horas de la mañana trabajando por la causa.

El punto de reunión, las 10 de la mañana en la Pl. de la Ermita. Nada más llegar nos dimos cuenta que el escenario que habían montado los técnicos del Ayuntamiento no era de nuestro agrado, demasiado cuadriculado y demasiado pequeño. Así que empezamos a mover tarimas de un lado para otro hasta encontrar una alineación que nos convenciera. La brillante idea se le ocurrió a Mayka, y aunque nos costó entenderla (un lunes por la mañana la mente está espesa), finalmente se nos encendió la bombillita en el cerebro y todas dimos nuestra aprobación: escenario tipo pasarela.

Después comenzamos a colocar las vallas, dos detrás del escenario y cuatro más en uno de los laterales, cada una de ellas contenía los nombres de las mujeres asesinadas en los últimos cinco años, año por año. Al ser el quinto aniversario de la Asociación y también el quinto acto "No te olvido", queríamos hacer ese pequeño homenaje y mostrar todos los nombres para que, al verlos juntos, se pudiera apreciar que la cantidad es muy grande, demasiado.


Teníamos todo el día por delante, así que comenzamos a trabajar sin prisas, pensando y acordando entre todas lo que hacíamos o lo que se nos ocurría que podíamos hacer.

Si algo me gusta de la Asociación Violeta es ese sentimiento tan colectivo que lo impregna todo. Nadie es más importante que las demás, y cada una domina su parcela y es respetada por el resto. Yo me encargo de los temas informáticos y soy un desastre con los trabajos manuales, así que no puedo dejar de admirar lo bien que las chicas organizan la puesta en escena y como queda encuadrado el decorado. Yo no sería capaz de hacerlo. Pero también estoy segura que ellas respetan la labor que he hecho durante la semana, a solas en casa con el ordenador, y me siento contenta y realizada.

Empezamos a mover vallas buscando la mejor situación posible. Era una faena dura, las vallas estaban fijadas en unos pies de piedra que pesaban lo inimaginable, y todavía hoy tengo dolor de espalda de cargar con ellas. Y además, corría bastante viento, lo que causó que una de las vallas se cayera de improviso y fuera a parar sobre mi cabeza propinándome un golpe bastante fuerte. Sólo fue un susto, no me hizo daño. Todas se rieron de mi, c
ada año me pasa algo y éste no iba a ser una excepción.

Seguían los preparativos. Detrás del escenario íbamos a colocar unas telas negras con rosas blancas y los nombres de las mujeres asesinadas en el 2010.


Una imagen panorámica del fondo del escenario.


Dos vallas más, éstas más pequeñas, con la exposición de las impresionantes pinturas de rostros de mujeres de Elisabet Cassari que la pintora nos había cedido. Y dispusimos dos mesas. Una con nuestra información y objetos para la venta: pañuelos, pasminas, camisetas, chapas, mochilas... Y otra con las velas.


El acto comenzó a las 7 en punto. La plaza estaba repleta de gente, mujeres y hombres que, desafiando el frío, querían darnos apoyo con su presencia. Empezó con una breve actuación del grupo de monitores del esplai El Nus, una representación de la violencia machista con fuego y mucho ruido, triste, y a la vez esperanzadora. Seguidamente Mari Carmen, la presidenta de Violeta, presentó el acto de forma muy sentida y emotiva, como sólo sabe hacerlo ella, y dio pasó a Keren para que leyese un breve escrito que había redactado aquella misma tarde.

Keren pretendía mostrarnos el maltrato desde el punto de vista del niño, quería llamar nuestra atención y hacernos saber que no es sólo la madre la que sufre, que los hijos también. Y nos lo mostró de forma descarnada y conmovedora, y nos hizo vibrar, y removió hasta nuestra fibra más recóndita porque aunque aquella historia que nos contaba no era su historia personal, ella vivió de niña hechos similares cuando su madre y ella misma fueron víctimas de maltrato. La descripción de los sentimientos era muy auténtica, la emoción subió muchos grados y se expandió por toda la plaza.

Con la música de "El cant dels ocells" de fondo, las mujeres a las que previamente se les había entregado una hoja con el nombre de una víctima, se pusieron en fila ante la mesa en la que estaban las velas encendidas, cogían una de ellas y se dirigían a un micrófono que estaba junto al escenario para leer allí el nombre correspondiente y añadiendo la frase "No te olvido" al final. Después, colocaban las velas sobre el suelo, siguiendo el trazado de un lazo que estaba dibujado en él.



La emoción seguía instalada en la plaza. Este sencillo acto de gestos simples transmite un cúmulo de sentimientos difíciles de describir, hay que estar allí para compartirlos.

Cuando se terminó de leer el nombre de las 70 mujeres, todo el que quiso, hombres y mujeres, pudo colocar también una vela en homenaje a las víctimas. Este año ha sido muy significativa la asistencia de hombres, cada año hay más, lo cual nos hace pensar que, efectivamente, la sociedad se está sensibilizando ante el problema de la violencia machista.

Acto seguido, se hizo un minuto de silencio.

No acaba el acto aquí, no se queda en los lloros y lamentos, a partir de ese momento comienza a transmitirse un mensaje de esperanza, el mensaje de que se puede salir del drama diario del maltrato como han salido muchas de las mujeres de nuestra Asociación. La presidenta lo remarcó una y otra vez, poniéndose ella misma como ejemplo.

Varias socias leyeron un artículo del 2008 de Angeles Caso, "Estamos hartas", una joven de la Asociación de vecinos de Las Planas leyó una sentida y lúcida reflexión sobre violencia machista, y para acabar, M.Carmen Navarro, nuestra gran poetisa local, recitó una poesía que había compuesto especialmente para el evento, acompañada por su marido a la guitarra. De esta forma tan brillante se cerró el acto del 2010.

Ya sólo quedaba recoger todo el material, trasladarlo a nuestro local, y una vez allí, relajarnos y recuperarnos de las emociones, y pasar un rato tranquilo charlando y comentando los hechos del día.


sábado, 20 de noviembre de 2010

20 N


Hay fechas emblemáticas que marcan toda una vida. Hay fechas que quedan grabadas en nuestra mente a sangre y fuego. Hay fechas tan notorias que todo el mundo se pregunta: "qué hacías el día que...?, porque todos sabemos que ese día forma parte de la historia.


El día que murió Franco yo estaba trabajando, supongo. No lo recuerdo muy bien. Era Jueves. Había mucha tensión en el ambiente, y mucho miedo. Nosotros teníamos programada una excursión a Figaro ese fin de semana y estuvimos a punto de cancelarla, pero finalmente no lo hicimos.

El Viernes por la tarde cogimos el tren, anduvimos en dirección al Tagamanent cargados hasta las cejas, con la mochila, la tienda de campaña, y todo lo demás, y a unos 3 km del pueblo, en un lugar que conocíamos de excursiones anteriores, instalamos el campamento.

Recuerdo de aquella excursión, sobre todo, a mi amigo Juanjo. Era un poco bruto, sí. Por entonces aún no había ido a la mili a Melilla, ni había destrozado su vida cayendo en las garras de la marihuana ni de otras sustancias peores. Yo le tenía cariño porque era alegre y buena persona, siempre tenía una sonrisa en la boca y bromeaba con todo el mundo. Y además, habíamos nacido el mismo día y el mismo año, aunque en lugares distintos. Juanjo era fuerte y grande. Bueno, grande quizás no, pero a nosotros nos lo parecía, era quien siempre cuidaba de nosotros, algo así como si fuera nuestro guardaespaldas.


A las excursiones Juanjo llevaba siempre una pequeña hacha, una miniatura inofensiva que en manos de cualquiera sería un juguete, pero en las suyas era un arma peligrosa. Lo sería si él fuera una persona violenta, pero no lo era. Y el hacha sólo lo utilizaba para allanar el terreno en la acampada. Y era tan bruto que cualquier tronco de árbol seco, o piedras molestas, dejaban de ser obstáculos y las apartaba o las destruía como si fueran hojarasca, y de verdad que no era fácil. 

Aquel Viernes, el día después de la muerte de Franco, Juanjo hizo una de las suyas, y nos reimos con ganas. 

El día después, el Sábado, llegaba al campamento más gente. Algunas para quedarse sólo un día. Y digo algunas porque eran sobre todo chicas, por aquellos tiempos estaban muy controladas y no tenían los mismos derechos que sus hermanos. Era impensable que pudieran pasar una noche fuera de casa.

Fuimos a buscarlas a la estación, y entramos en un bar y compramos varias botellas de cava, de champán, que era como se llamaba en aquellos días. Queríamos celebrar la muerte del dictador. Vale, es triste, no habíamos conseguido echarlo, pero estábamos contentos de librarnos de él finalmente. En el bar, la tele emitía el entierro. Mucha pompa. Nosotros no teníamos miedo como lo tenían nuestros padres, no habíamos vivido la guerra.

Nos bebimos el cava, y también hicimos queimada de coñac. Toda la noche fue una fiesta. Al día siguiente la resaca era monumental. Ni siquiera me acuerdo si a las chicas que tenían que volver a casa por la noche las compañamos o volvieron solas.

Del 20N recuerdo eso, a Juanjo, sobre todo, que años después murió de sobredosis en plena juventud, y el bar lleno de gente mirando la tele con miedo en los ojos, y la fiesta de celebración.

Hace tanto tiempo ya...

domingo, 14 de noviembre de 2010

El concurso de redacción de Coca-cola


Este año el concurso de escritura de Coca-Cola cumple 50 años. No sé si lo conoceréis. Yo tuve el honor de participar en él hace más de 30 años. No gané, ni siquiera en mi provincia, aunque fue una experiencia que me marcó. Hoy en día son muchos y variados los concursos literarios que se hacen en las aulas españolas, pero éste del que os hablo fue el primero y creo que el que tiene más solera, por sus premios, por su alcance nacional y por todo el montaje que hay alrededor de él.

Creo que fue en 1961 cuando se celebró la primera edición, por entonces se llamaba "Concurso interescolar de redacción". Muy pronto pasó a conocerse como "Concurso nacional de redacción", es el nombre que ha tenido durante décadas. Ahora se llama "Concurso Coca-Cola jóvenes talentos", premio de Relato corto.

Nunca había oído hablar de ese concurso antes. Tenía 14 años y estaba en 4º de Bachillerato. Un día se presentaron varios profesores en la clase de literatura y, sorpresivamente, nos comunicaron que había que hacer una redacción y que los autores de las dos mejores irían a Badajoz para participar en un concurso a nivel provincial, en una primera fase.


No tenía ni idea de cuales eran mis aptitudes literarias. Hasta entonces no había habido ninguna señal que me indicara si escribía bien o mal. Había sacado buenas notas en Literatura, es cierto, pero mucho mejores en Matemáticas, y me consideraba más de Ciencias que de letras.

El tema de la redacción era libre, y pensé que estaría bien reflexionar sobre algo que me preocupaba. Mis hermanas habían emigrado recientemente, se habían marchado a Barcelona, a trabajar. Y eran muchos los amigos, vecinos y conocidos que se iban a diferentes ciudades de España o de Europa a buscarse la vida. Sentía que pronto llegaría mi hora, que yo también me tendría que marchar y dejar todo lo que había sido importante para mi. Así que cerré los ojos, y empecé a escribir.

Mi redacción se titulaba "El último día que pasé en el campo". Me hubiera gustado ponerla aquí, pero no la he encontrado. Soy un desastre de organización. Trataba sobre una adolescente que tenía que marcharse a la ciudad con su familia y que se despedía de su mejor amiga, una encina. En Extremadura la encina es un árbol muy emblemático, está ahí desde el principio de los tiempos y, a pesar de los especuladores, estará siempre.

No esperaba nada de esa redacción, en mi clase había alumnos más brillantes que yo, o al menos eso creía. Días después el profesor nos dijo que había una redacción claramente ganadora, y otras dos entre las que había habido un empate, y había que desempatar entre ellas. No tenía esperanzas de que mi escrito fuera uno de los tres, pero resultó que sí, que era el que no ofrecía dudas y estaba por encima de los demás. Sólo tenía un pequeño pero, que el título no era muy bueno y me invitaron a cambiarlo. Lo cambié, y le llamé "Adiós a una amiga".

Durante las semanas siguientes llegaron a mi casa diferentes cartas informando más detalladamente del evento. Eso me hizo ponerme muy nerviosa, porque empecé a entender la magnitud del concurso, unido a la percepción de que tendría que hacer un viaje. Hoy causaría risa, porque Badajoz está a poco más de 100 kms de mi pueblo, pero por entonces, y para mi que había viajado muy poco, era toda una odisea.

Un Sábado a primera hora de la mañana un autobús nos recogió a las afueras del pueblo. Ibamos mi compañera y yo, acompañadas por el Sr. García, el jefe de estudios. El autobús fue recorriendo los pueblos de la zona, Azuaga, Llerena, Almendralejo, Don Benito, recogiendo a jóvenes como nosotras. Nos lo pasamos genial. Personalmente, hice mucha amistad con las chicas de Almendralejo, nos firmamos en la agenda que nos regalaron, nos intercambiamos palabras de ánimo y buenos deseos, aunque nunca más nos hemos vuelto a ver.

Son muchos los recuerdos de ese día intenso. El Sr. García nos llevó a comer a un bar muy sencillo (para ser sinceros, más bien cutre), arroz, y de postre pedí plátano, la primera vez que lo pelaba con cuchillo y tenedor, sin usar las manos. Había que mostrar buena educación en público. Después de la comida nos dirigimos al Instituto Zurbarán, y allí nos esperaba una multitud de gente. Participantes, unos 160, pero había mucho personal pululando alrededor.



Nos sentamos en los pupitres de un aula inmensa, alguien abrió un sobre supuestamente lacrado y nos comunicó el tema sobre el que debíamos escribir: "La electricidad". ¡Que decepción! Era un tema que no me motivaba mucho. Lo enfoqué escribiendo sobre un pueblo muy parecido al mío, pero mucho más pequeño, que no conocía la electricidad y que por primera vez pudo tener acceso a ella.

No fue la mejor redacción que haya escrito nunca, supongo. Al menos, no estuve entre los diez primeros, aunque sí muy cerca. Es una pena, me hubiera gustado viajar a Sudáfrica, que era el premio de aquel año.

Casi ninguno de los ganadores de este premio se ha dedicado a la literatura, es curioso, sin embargo, entre los participantes hay nombres de escritores importantes como Antonio Muñoz Molina, Lucía Echevarría, Angeles Caso, Elvira Lindo, Josep Lluis Carod Rovira, Gran Wyoming y otros muchos. Ninguno de ellos ganó.

A mi me descentró bastante en el plano personal. Encaminaba mis pasos hacia alguna carrera de ciencias, era algo de lo que estaba segura, pero saber que era la mejor redactora del pueblo me hizo pensar que quizás tenía que replantear mis objetivos. Y los replanteé, sí, me hizo perder algo de tiempo para al final volver a mis orígenes. Porque aunque el éxito se te suba a la cabeza, la vida se encarga de ponerte en tu sitio.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Canciones pegadizas

De repente, y quizás sea porque hoy me encuentro sensible, me han venido recuerdos de un verano cualquiera, en la feria del pueblo haciendo cola para subir a una atracción, y escuchando la pegadiza canción que a toda pastilla salía de los altavoces. Por ejemplo ésta, de hace ya unos años, más de los que quisiera.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Canciones para el recuerdo: Los guateques (2)

Pasaron unos años y los guateques de adolescencia organizados por y para el círculo de amigos más cercanos se convirtieron en fiestas abiertas a todo aquel que quisiera asistir, previo pago de una cuota irrisoria.

Organizar estas fiestas no era tan fácil como aquellas otras de las que habé en una entrada anterior. En primer lugar había que pedir permiso a Gobernación, y tenía que hacerse a nombre personal, es decir, el solicitante tenía que ser una persona (no se admitían asociaciones ni agrupaciones de ningún tipo) mayor de 18 años, rellenar un impreso donde aparecían su nombre, apellidos y DNI, y pasarse por Gobernación para que se lo sellaran. Eran épocas franquistas y se consideraba subversiva cualquier reunión de más de tres personas. Este papel era imprescindible, porque invariablemente durante el transcurso de la fiesta se pasaba por allá la policía exigiendo ver ese permiso, y si no lo tenías te cancelaban la fiesta y hasta te llevaban a comisaría.

Para nosotros no era ningún contratiempo cumplir esos requisitos. Era algo engorroso que se tenía que hacer, y lo hacíamos, formaba parte de la organización. Y nos divertía mentir en los papeles poniendo que el objetivo de la reunión era sólo festivo y folclórico, cuando en realidad aquello era un avispero de jóvenes cachorros de las principales organizaciones juveniles clandestinas del Baix Llobregat.

Una vez obtenido el permiso, había que hacer propaganda. En eso no nos esforzábamos mucho, 5 ó 6 carteles hechos a mano y de forma precipitada, se colocaban en lugares estratégicos, y se enteraba todo el mundo. No sé cómo porque el márketing era muy primitivo, pero se enteraban.

El equipo de música era más sofisticado que los que utilizábamos en los años anteriores. Un tocadiscos para discos de vinilo, el amplificador, y unos bufles potentes que hacían que la música se escuchara por todas partes. Era un equipo mucho más delicado, y la persona que lo aportaba generosamente solía ser el disck jockey y no se apartaba de él en toda la tarde. Porque, por supuesto, las fiestas eran por la tarde, aún no había llegado la moda nocturna de nuestros días.


La bebida estrella de la fiesta era el cubata, ginebra Larios o ron Bacardí con Coca-Cola. También se fumaba, por entonces las leyes antitabaco no existían, estaba bien visto fumar siempre que fuera tabaco. Aunque también se fumaban otras cosas, y eso ya no estaba permitido y había que hacerlo a escondidas.

Y las canciones... claro que había canciones rítmicas que nos entusiasmaban. Pero las que triunfaban eran las lentas, las que se bailaban en una baldosa y nos permitía abrazarnos a nuestra pareja, o si no la tenías, nos permitía hablar intímamente con algún amigo o con un proyecto de pareja para irse conociendo.

Estas eran mis preferidas.

Harry Nilsson, Without you. Esta canción me trae muy bonitos recuerdos.


Lobo, I'd Love You To Want Me. Idem de lo mismo.
 

Eagles, Hotel California.

domingo, 31 de octubre de 2010

La Cornisa Cantábrica en FEVE

Estación de Luarca

Este último viaje a Asturias me ha recordado uno anterior que hicimos toda la familia por la cornisa Cantábrica en tren. Fue una experiencia impresionante. Lo conté en una breve narración que escribí en un foro interno de la empresa en la que trabajaba por entonces. Sería el año 2007...

"Si no tenéis un fanático de los trenes en la familia, probablemente vivís muy tranquilos. Y seguramente viajáis en coche, o en avión. Muy pocas veces en tren. ¡No sabéis lo que os perdéis!. Porque sólo viajando en tren pueden vivirse ciertas experiencias.

El viaje que os recomiendo comienza en Barcelona, y termina en La Coruña. Todo el trayecto en tren, por supuesto. Recordad que, como decía Machado: "Yo, para todo viaje ... Voy ligero de equipaje". Es decir, que hay que prescindir de lo superfluo, y del "por si acaso lo necesito", o se corre el riesgo de cargarse como un camello.

Barcelona-Bilbao, en Intercity o Estrella (Observad como domino el lenguaje trenero), cómodamente sentados, leyendo, observando el paisaje, durmiendo o viendo una película en el televisor. En total, unas 8 h. Una parada de una noche en la ciudad del Nervión para disfrutar de sus encantos y visitar el Guggenheim. Si llevas niños pequeños, olvídate de los museos, ellos prefieren los parques. ¡Ah! Y no dejes el paraguas en casa. Es difícil que pases por Bilbao, por todo el norte en general, sin encontrarte con la lluvia.

Estación de Bilbao

A partir de aquí comienzan las incomodidades. El FEVE, Ferrocarril Español de Vía Estrecha, atraviesa toda la cornisa Cantábrica, desde San Sebastián hasta El Ferrol. No es precisamente el último grito en cuestión de transporte: los vagones están destartalados, las máquinas no corren, y las vías... bueno, cuando te acostumbras, el vaivén casi no se nota. Las estaciones del recorrido están muy lejos de las poblaciones, así que es necesario el uso del taxi si no quieres cansarte caminando antes de comenzar la visita.

Pero no importan todas estas contrariedades: El paisaje es magnífico.

Son múltiples las rutas que se pueden hacer, a gusto del viajero. Esta es la que yo propongo: Bilbao-Santander-Ribadesella-Luarca-Ribadeo-Viveiro-Ortigueira-Ferrol. Desde Ferrol a Coruña, y desde allí, vuelta directa a Barcelona. El trayecto más largo es de dos horas y media.

Una vista desde el tren de la costa de Lugo

Paisajes y cultura. Es la sugerente combinación que ofrece este viaje. También un pescado excelente y marisco barato para los amantes de la buena comida. En Ribadesella, hay que visitar la cueva de Tito Bustillo, con pinturas rupestres bien conservadas, en Luarca la lonja, en Ribadeo el puerto pesquero y los miradores de A Atalaia y de Santa Cruz, En Viveiro la Iglesia y el convento de San Francisco. Y, sobre todo, hay que ir con el alma abierta a la belleza crispada de las rías altas, que pueden contemplarse con toda nitidez desde las viejas colinas que surca el tren.

Y al regreso, traereis el equipaje lleno de anécdotas para contar. Es la magia del tren.

Como veis, soy una trenera conversa. !Qué remedio!

martes, 26 de octubre de 2010

Un domingo en la carrera de la mujer

LLegué puntual a la cita: las 8,15 en la estación. Ya había allí un grupo numeroso de mujeres de varias asociaciones del pueblo formando una marea azul. Me costó localizar a las chicas de mi grupo, y eso que iban ataviadas con una camiseta distinta a la del resto, nuestra camiseta violeta, la que nos identifica en todas partes. Yo había sido la impulsora de esta idea y la más ferviente defensora de que fuéramos luciendo nuestras insignias, mostrando al mundo entero nuestro orgullo de ser y sentirnos Violetas. Pero a última hora, y por razones que no voy a contar, me presenté con la camiseta oficial, la azul, como la masa informe. Como dice mi amiga Mayka, soy una esquirola.

Después de unos minutos de espera, llegó el tren, y subimos todas en tromba. Ocupamos dos vagones, y los llenamos de risas, ruído y alegría mientras la gente, soñolienta, nos miraba con curiosidad.



Cuando llegamos a Arco del Triunfo, lugar donde comenzaba la carrera, aún faltaba algo más de una hora para que empezara, teníamos tiempo de sobra para todos los prolegómenos. Recogimos el chip, nos colocamos los dorsales, nos hicimos las fotos de rigor, y las que no habían desayunado se estuvieron reponiendo. No dejaban de llegar mujeres, de todas las edades, de todas las clases. También algunos hombres, unos acompañando a sus parejas, otros se acercaban sólo a curiosear.

Nos enteramos allí que iban a participar María Vasco y la presentadora Elsa Anka, como famosas que apoyaban la carrera y su buena causa. ¡Qué pocas! Fue la primera vez que tuve la sensación de que, a pesar del éxito de participantes, algo raro pasaba entre la carrera y los medios de comunicación.

Un speaker animaba el ambiente. Nadie le hacía caso. ¿Nadie?... no, en el grupo de Violeta hubo algunas mujeres que encontraron raro que el speaker no hablara de la carrera, de sus objetivos y sus motivos. Se acercaron a él y le preguntaron por qué se hacía esa carrera, y si estaba dedicada a alguna causa en concreto. Contestó que él no lo sabía. Y al decirles ellas que pensaban que era contra el cáncer de mama y por qué no lo mencionaba en sus parlamentos, replicó que no podía hacerlo porque no estaba seguro. Nuestra indignación fue enorme.

Descubrimos entonces gracias a Radio Macuto que sólo un euro de los seis que habíamos pagado iba dirigido a la Asociación española contra el cáncer. ¿Y el resto? ¿En qué se emplean los cinco euros restantes?


Los patrocinadores comenzaron a repartir cosas. Primero fueron los globos rosas, después latas de una conocida cerveza sin alcohol, y una bolsa con bandejas de canelones. Las chicas del grupo lo recogían todo, a mi no me seducía la idea de hacer la carrera cargada hasta los dientes, ya llevaba bastante peso. ¡Y hasta raviolis se repartieron! ¡Con que placer se los comía la gente! Debían estar exquisitos.

Y por fin llegó la hora de la carrera. Había tanta gente que tuvimos que hacer diez minutos de cola antes de llegar a la línea de salida.


Ya en la carrera, nuestra compañera Eva cogió la cabeza, marcando un ritmo tan intenso, que nos costaba seguirla. Gran parte del grupo se perdió, quedaron atrás caminando más tranquilamente. Todo el tiempo íbamos rodeadas de mujeres, era difícil adelantar, tampoco queríamos, íbamos hablando, riendo, bromeando, y sobre todo nos metíamos con Eva, que para ser la mayor, menuda caña nos estaba dando.

De vez en cuando, las corredoras aplaudían, o gritaban, nadie sabía por qué, pero todas las apoyábamos con nuestros propios aplausos. Había madres con los carritos de sus hijos, chicas con sus perros, niños y niñas, y algunos hombres, que nos acompañaban sin dorsal.

Al llegar a Las Ramblas, nos pasamos al paseo central, porque por el lateral era imposible andar por la acumulación de gente.


Por la Calle Caspe, cuando divisamos la torre Agbar, nuestra alegría fue indescriptible. Aunque la experiencia era emocionante y no nos sentíamos cansadas, pensar que ya faltaba poco para llegar a la meta nos dio nuevos impulsos.


Y sí, llegó la meta. Nos sentimos orgullosas por haber llegado, y también porque nuestro tiempo, 54 min según la organización, había sido bastante honroso. Es mejorable, y el año que viene hay que entrenar más, pero no ha estado mal para ser la primera vez.


Estuvimos reponiendo fuerzas, y esperando que llegara el resto del grupo. Queríamos haber participado en la marea humana que se hacía después de la carrera, pero parece ser que no llegamos a tiempo, se celebró bastante pronto. Fue una especie de espectáculo en el que las participantes sujetaron cintas rosas formando una especie de marea que golpeaba las rocas. Debió ser bonito.

También llegamos tarde a nuestra cita con el resto de asociaciones del pueblo para hacernos la foto oficial. Cuando llegamos al lugar acordado, ya se habían ido. Esta vez la causa fue los diversos encuentros casuales con personas conocidas, que nos entretuvieron más tiempo del que hubiéramos deseado.

Así que, cansadas y algo mustias, pero todavía no agotadas, cogimos el tren de regreso. Aún no había acabado nuestro día especial. Nos esperaba una suculenta comida en un restaurante. Se alargó la velada unas horas más mientras recuperábamos las fuerzas.


Fue al llegar a casa y buscar información sobre la carrera cuando descubrí que parecía que no hubiera existido. Busqué en las webs de los periódicos, y ninguno hablaba de ella, ni siquiera los deportivos. Las televisiones no la nombraron, sólo tv3 había hecho una breve reseña en el telediario del mediodía. ¿Cómo es posible que 10.000 mujeres y centenares de hombres ocupando las calles de Barcelona no merecieran ni una breve mención? ¿Eso no es noticia? ¿O será que somos invisibles, aunque seamos 10.000?

Hubo que esperar al lunes para leer algunas breves líneas en algunos medios de comunicación, tan breves, que si no las buscabas expresamente, pasaban desapercibidas.


sábado, 23 de octubre de 2010

Una escapada asturiana

La semana pasada estuve unos días en Asturias. Era una especie de reparación por esas vacaciones de verano que no pude disfrutar en el mes de Agosto.

Salimos el día 12. En el aeropuerto0 del Prat, como ocurre tan a menudo, había mucho lío y retrasos. Esta vez la causa era una huelga en Francia, que hacía que muchos vuelos se retrasaran. Desgraciadamente, el nuestro fue uno de los afectados. Hora y media, casi, estuvimos esperando, porque el avión venía de Bruselas, tenía que sobrevolar Francia, y fue toda una odisea superar esa dificultad.

Mientras tanto, en el aeropuerto hicimos amistad con varias personas. Cambiaron de puerta de salida tantas veces, y de hora, que los pasajeros estábamos muy desorientados. Finalmente pudimos embarcar, y ya ni recuerdo desde que puerta lo hicimos, con tantos cambios.

El capitán dió muchas excusas y nos invitó a disfrutar del viaje. Rumbo al aeropuerto de Asturias. Yo pasé todo el trayecto leyendo el último número de la revista de historia de National Geographic, la historia me chifla, se me pasó el viaje en un suspiro. También me comí un bocadillo de jamón que había preparado en casa ¡qué bueno estaba! Y que bien sentó a esas horas.

Llegamos sin novedad al aeropuerto de Asturias. Por cierto, qué miedo pasé al ver por la ventanilla el precipicio que hay al final de la pista de aterrizaje. ¡Qué peligro! Recogimos el coche que habíamos alquilado previamente, y pusimos rumbo a Gijón.

La foto de la portada es la vista que se observaba desde nuestra habitación del hotel. Muy bonita. El mar, la gente paseando por el Paseo Marítimo, o por la playa. Gijón es una ciudad que tiene mucha vida. Pero habíamos ido a Asturias a ver parajes paradisíacos, así que no me voy a detener a describir las ciudades.

El primer día, quiero decir el segundo si contamos el que ocupamos en el viaje, lo dedicamos a la montaña. Para unos amantes de la montaña como nosotros, es muy normal organizar nuestro viaje a Asturias pensando en los Picos de Europa como prioridad. Hace años, visitamos Covadonga, los lagos de Enol, la comarca de Cabrales... todos esos sitios turísticos llenos de autocares, y esta vez íbamos con una idea fija. Vale, también visitamos Arenas de Cabrales y compramos queso (¡qué bueno está!), pero sólo de camino al mirador de Fuente De.


Una vez en Fuente De, cogimos el teleférico para subir al mirador. Unas vistas impresionantes. Y allá arriba, tuvimos la suerte de, durante escasos segundos, ver el Naranco. Luego las nubes lo cubrieron y desapareció de nuestra vista, como si no estuviera allí.

No se aprecia bien en la foto, pero en persona sí, y fue una experiencia emocionante.

El día siguiente quisimos dedicarlo al mar. Nos acercamos hasta la provincia de Lugo, ya en Galicia, para ver la playa de las Catedrales. Habíamos visto muchos documentales en la televisión y leído revistas, y además el conserje del hotel nos aconsejó esa visita. No se puede decir que no estuviéramos preparados.

Y aún así, porque se suele decir que cuando tus expectativas son grandes no se cumplen, la realidad superó el pensamiento. No pudimos ver esos arcos en el mar que tan famosos se han hecho, pero daba igual, el paisaje era impresionante, y encogía el corazón.

Después, parada en Luarca, buena comida con percebes incluídos y una visita a la Lonja.

Visitamos más sitios que no los he nombrado, no quiero aburrir al personal. El último día lo pasamos en Oviedo, y desde allí, otra vez al Aeropuerto, y de vuelta a Barcelona. En esta ocasión no hubo problema y los horarios se cumplieron


viernes, 22 de octubre de 2010

Carrera de la mujer


Desde hace varios años, se celebra la carrera de la mujer, que es un evento benéfico que dona toda la recaudación a la investigación contra el cáncer de mama. Se hace en muchas ciudades en España, y este domingo, 24 de Octubre, será en Barcelona. Allí estaré yo, apoyando con mi presencia una causa justa. Y allí estarán muchas amigas mías, gente de la Asociación Violeta y de otras asociaciones de Sant Joan Despí y de otras ciudades.

Este año hay tanta participación, que un día antes del cierre de inscripciones se agotó el número de dorsales. Es la primera vez que eso pasa en los 6 años de historia en la carrera de Barcelona.

Yo, particularmente, más que correr voy a andar. Son 5 km y el tiempo máximo para el recorrido son 2 horas. Yo creo que en 2 horas podré andar esos 5 km, ¿no? Aunque no me he entrenado ni nada. Pero no importa, como voy en buena compañía, seguro que se hace agradable, y si nos cansamos... abandonamos. Aunque no entra en mi mente abandonar.

Luchar contra el cáncer es una causa que me motiva. ¿Quién no tiene una amiga, conocida o familiar que haya padecido esta enfermedad? En mi caso, además de unas cuantas amigas que han sufrido este problema y lo han superado, tengo un precedente muy cercano: mi madre murió de esta enfermedad. Fue hace 25 años, tiempos duros y difíciles, de los que quizás me decida a hablar otro día.

Hoy la noticia es que este domingo hay una carrera de mujeres contra el cáncer de mama. Y aunque ya se ha cerrado la participación, se puede colaborar haciendo
una donación comprando el dorsal cero.

Si hay fotos, quizás me decida a poner algunas aquí.

sábado, 9 de octubre de 2010

Canciones para el recuerdo: Elvis y algo más

A mi amiga Cleo le gustan las canciones románticas De Elvis Presley. A mi, también.

Me gusta este video no sólo porque están Elvis y su guitarra en directo, también porque la canción es preciosa y Elvis le quita dramatismo con sus bromas.

A mi amiga Cleo, que dicho sea de paso es la mejor lectora de este foro, también le gustan las canciones italianas, las antiguas y las modernas. Le sirven para practicar un idioma que domina, también para recordar etapas de su vida que ya pasaron.

Y he elegido esta canción, que no sé si le gustará, pero es rítmica y animada y ella necesita un poco de ánimos en estos momentos.

viernes, 8 de octubre de 2010

El Secreto y la ley de la atracción

Estuve ayer en una charla-taller sobre El Secreto y la ley de atracción. La idea de realizar esta charla la propuso una de las socias de Violeta, que conoce personalmente a Enrique Johnson, representante en España de El Secreto. Enrique se había ofrecido a venir a explicarnos de forma totalmente gratuita los conceptos y los métodos que se manejan en este libro y en la película del mismo título. Y es algo que hay que agradecer, porque el tema está tan de moda, que incluso los coachs lo utilizan en sus cursos de coaching y motivación del personal en las empresas para conseguir que den lo mejor de sí mismos.

Tengo que reconocer que no tenía ni idea de la existencia de este libro, y nunca había leído ninguna información sobre él. Es algo que en estos momentos me sonroja, una lectora empedernida como he sido, y que me haya pasado por alto este fenómeno mundial. ¡Qué incultura la mía!

Las noticias que me iban llegando, ya sea de forma directa o por Internet, me hicieron ponerme a la defensiva, y llegué a la charla con una idea preconcebida bastante negativa. Pensaba que era un libro a medias de autoayuda, a medias esotérico, y esos temas no son santo de devoción. Y no me equivoqué. A pesar de eso también hubo planteamientos muy positivos que voy a tratar de explicar. Bueno, voy a tratar de contar lo que entendí, todo bajo mi punto de vista, lo positivo y lo negativo. Si alguien no comparte mis opiniones, tiene el apartado de comentarios para expresarse.

En primer lugar, mi agradecimiento a Enrique por el gran esfuerzo que le supuso conseguir estar con nosotros. Acababa de llegar de la Feria del libro de Franckfurt, y un retraso en el vuelo le obligó a venir directamente desde el aeropuerto. Cualquier otro hubiera suspendido la charla, pero él es una persona amable y positiva, que cree verdaderamente en los valores de El Secreto.

El Secreto, parece ser, ya era conocido en la antiguedad. La verdad es que me perdí un poco con los nombres que se pronunciaron, creo recordar que el primero de ellos fue el de Hermes, un dios griego que descubrió las leyes del Universo que después escribió en unas tablas (sí, como las de Moisés). El texto lo han conservado en secreto (por algo la palabra hermético viene de Hermes) una serie de adeptos a lo largo de los siglos hasta llegar a nuestros días. Estos adeptos fueron cambiando con los tiempos, en una época fueron los sacerdotes egipcios, en otra los templarios...

Y llegamos al siglo XXI. Rhonda Byrne, una presentadora de televisión australiana nacida en 1951, se basó en el estudio de libros sobre mitos y creencias de triunfo personal para escribir en 2004 su famosa obra. 

¿Y cuál es ese secreto que ha estado entre nosotros durante siglos? La ley de atracción. Lo que siempre has querido: felicidad, riqueza, amor, salud, lo puedes tener si sabes aplicar bien el secreto. Dos años más tarde se hizo la película. 

El secreto se basa en la ley de atracción, según la cual atraemos a nuestras vidas exactamente aquello que pensamos. Nuestros pensamientos emiten unas frecuencias vibratorias que envían mensajes al Universo, y éste te lo devuelve reflejado en forma de situaciones y emociones similares a las que piensas. La mente actúa como un imán para captar lo que queremos tener.

Así, si piensas en lo que te hace sentir bien, llegarán a tu vida situaciones, personas u objetos que te harán sentir de esa manera. El problema es que a veces pensamos en negativo, en lo que no queremos. Y el Universo no entiende la palabra NO.

A mi esta ley me parece muy bonita, pero como no la he estudiado en ningún libro de física de mi época estudiantil, no sé si tiene alguna base científica. Más bien creo que no, que es cuestión de fe, de creértela o no creértela.

No es mi intención explicar detalladamente en qué consiste la ley de atracción, hay montones de blogs y sitios de Internet donde ya lo hacen, incluso te enseñan métodos para aplicarla y como hacerte rico de forma muy fácil. Yo sólo pretendía dar una pincelada, y comentar mis impresiones.

Lo que no me gusta de esta ley es que me parece que anima a las personas a ser pasivas. No creo que las cosas ocurran porque las desees, por mucha intensidad que le pongas a tus pensamientos. Siempre es necesario algún tipo de acción, y a veces de esfuerzo para conseguir lo que nos proponemos. 

En una época de falta de valores como la que vivimos es normal que teorías como ésta tengan tanto éxito. En la base hay mucho de cierto, si afrontas la vida con optimismo y alegría, serás más feliz. Es tan viejo como el dicho "Dios ayuda a quien se ayuda a sí mismo". Si tienes en tu cabeza la vida que deseas, eso te empujará a actuar y hará que lo consigas más fácilmente, pero nada es mágico. Eres tu quien tiene que actuar, quien tiene que dar los pasos, quien tiene que aprender. Y el mensaje de la ley es bueno en cuanto te dice que puedes hacerlo, pero es malo porque te anima sólo a pensarlo, y el Universo (o la suerte, o los demás) se encargarán de todo.

jueves, 7 de octubre de 2010

Si no fuera por vosotras


¿Cómo deciros, amigas,
lo que deciros pretendo?
Si no fuera por vosotras
la vida sería un tormento.
Madrugones cada día
trabajo, agotamiento,
lágrimas y depresiones
tristeza y aburrimiento.

Si no fuera por vosotras
ya no habría sentimientos
de emoción por la amistad,
ni risas, ni rosas, ni sueños,
ni el compartir esas cosas
sencillas con mucho afecto.
Hoy luce el sol en la calle,
Es domingo, y yo pienso
que es bonito no estar solas
entre el hastío y el miedo,
y sentirse tan Violeta
desde fuera y desde dentro.
Si no fuera por vosotras
no sentiría en el pecho
un corazón que me late
mientras os leo estos versos.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Entrevista a M. Carmen Gómez, presidenta de Violeta, en RadioDespí

A continuación, se puede escuchar la entrevista que Ramón Descarrega hizo a M. Carmen Gómez, presidenta de Violeta, en el programa "Boca Orella" del Viernes 1 de Octubre, de RadioDespí.

martes, 5 de octubre de 2010

La fiesta del 5º aniversario de Violeta

LLegó el día esperado durante tanto tiempo, el 3 de Octubre, el día en que se celebraba la fiesta del 5º aniversario de la Asociación Violeta.

Después de una semana maratoniana de trabajo, compromisos y preparativos, y una noche tensa en la que nos costó conciliar el sueño, nos amaneció un domingo espléndido, casi veraniego. Los cuerpos estaban muy cansados, pero la ilusión nos insuflaba energía y nos empujaba a hacer el último esfuerzo. Sabíamos que iba a ser un día agotador, y a la vez emocionante e inolvidable.

Las 8 de la mañana era la hora de la cita. Había que hacer cuatrocientos bocadillos para ciento cincuenta invitados que esperábamos. ¿Tantos? No, en realidad sabíamos que serían de ochenta a cien, pero el miedo a quedarnos cortas nos hizo ir aumentando la cifra a medida que pasaban los días.



Yo no estuve allí. Mi cometido era otro: buscar el hielo, preparar el equipo de sonido... Es lo que tiene ser una tecnófila, que siempre te reservan los trabajos más aburridos y te pierdes lo más interesante.


A las once, todo el mundo a la calle, era la hora del comienzo de la caminata. ¿Todo el mundo? No, yo tuve que quedarme a esperar al encargado del sonido y a las chicas del grupo que actuaba, las Dones de Blanc. Me perdí la parte más divertida de la fiesta. Me contaron que había sido un pasacalles impresionante, con el grupo de percusión de la Colla de Diables de Sant Joan Despí poniendo marcha durante todo el camino, paseando y bailando por pueblo, y la gente mirando alucinada. También pusieron algo de fuego, aunque en principio no estaba previsto.


Para mí fueron los momentos más tensos del día. Los invitados no llegaban, llamaban preguntando qué camino tenían que coger, porque la Pl. del Mercat, el lugar de la fiesta, no salía en el GPS ni en el Google. Llamadas teléfonicas que se amontonaban, que se cruzaban, no había corriente y el técnico de sonido no sabía que hacer... tuve que irme a esperar al grupo de actuación a la salida del metro, y mientras, el caos reinaba en la plaza.

A mi regreso, las cosas seguían igual. Nos entró el pánico, si no había corriente, no había sonido, y por tanto no había espectáculo. Finalmente las cosas se arreglaron y el sonido empezó a fluir. Deprisa y corriendo, tuvimos que montar una parada de venta de nuestros productos y a adornar la plaza. Todo muy deprisa porque el pasacalles estaba a punto de llegar.


Y comenzó la fiesta. ¡Con diez minutos de adelanto sobre la hora prevista! Si es que somos unas genias de la organización. A esas alturas yo actuaba como una autómata, no recuerdo mis movimientos ni los de los demás con mucho detalle. Ha sido necesario visionar los videos para saber exactamente lo que pasó.

La actuación de las Dones de Blanc fue impresionante. La emoción que recorrió la plaza se sentía por todas partes. La música, los gestos, los pasos de baile, todo estaba pensado para llegar al corazón, y así fue, con un público tan sensible, no podía ser de otra manera. Fue un exitazo.


Después del aplauso emocionado, una pausa para los reconocimientos y agradecimientos. Por el escenario fueron pasando las personas que ayudaron a crear y mantener la asociación, sobre todo en sus inicios. El sol aplastante y la calor obligaron a acortar los parlamentos y a suprimir algunos actos previstos. Los espectadores buscaban cobijo a la sombra de los árboles que rodean la plaza y dejaban vacío el centro. "¡Qué calor!", era la frase más escuchada.


Para terminar el espectáculo, el cantante Raul Mamone nos obsequió con un par de canciones románticas, y seguidamente hizo salir al personal de sus refugios umbríos y, en el centro de la plaza, los hizo bailar al ritmo de música caribeña. Nadie notaba el calor en esos momentos.


¡Final del acto! Los cuerpos no aguantaban más. Rápidamente se recogió todo el material y nos dirigimos al local donde teníamos preparada la comida. Fue algo protocolaria, al menos para nosotras, con la visita del alcalde y algunos regidores con los que no tenemos confianza. Otras regidoras, como nuestra amiga Elena Embuena, nos acompañaban desde el principio de la mañana, dándonos su apoyo. El pica-pica nos sirvió para hablar y confraternizar con nuestros invitados. pero comer, lo que se dice comer, comimos poco, aún estábamos atacadas por los nervios.


Y llegó el momento del relax. Cuando se fueron nuestros invitados y nos quedamos solas, con nuestros familiares y amigos, colocamos las sillas en círculo, nos aprovisionamos de unos cuantos bocadillos y varias botellas de cava, y empezamos a hablar. Hablamos de nosotras, de por qué estábamos allí, de como nos sentíamos... No, de la fiesta no hablamos casi nada, era nuestro momento de intimidad. Fueron unos minutos muy emotivos, de esos que sirven para crear lazos invisibles que unen a las personas con fuertes sentimientos.



sábado, 25 de septiembre de 2010

Infidels y el sueño de Pedro

Hace un par de días estaba viendo el episodio de esta semana de "Infidels", disfrutando de una serie que me encanta, cuando de repente me encontré con la sorpresa de una cara conocida en la pantalla. Y no era la de ningún actor famoso, no, era la de un ex-compañero de trabajo al que no veo hace ya unos cuantos años.

Tiene un papel muy corto, casi ni se le ve, si te descuidas. La escena en la que sale es aquella en la que el psiquiatra socio de Lidia sale de su despacho con un desconocido que se niega a jugar a las cartas con él.

Lo curioso es que este ex-compañero no era un trabajador cualquiera, era un jefazo, el gerente del área de I+D, una personalidad reconocida en el ámbito académico y en el mundillo de los investigadores farmacéuticos, casi una celebridad. Cuando vendieron la empresa en la que ambos trabajábamos lo prejubilaron, y según los rumores de Radio Macuto, con una jugosa indemnización de muchos ceros.

No conocía esa faceta escondida de este señor. Era una persona más bien seria y distante, y muy recta. Como jefe de los equipos de investigadores, técnicos y otros cerebritos despejados, se creía que él y los suyos pertenecían a una raza superior, y por tanto no solía rebajarse a tratarse con los humildes humanos de otras áreas. No quiero decir con ésto que fuera engreído o prepotente, sólo que estaba en otro mundo al que no nos dejaba acercarnos.

Parece, sin embargo, que en el fondo de su corazón, o de su privilegiado cerebro, tenía un sueño, el de ser actor. Probablemente pensara que era un sueño imposible, que nunca podría realizarlo, pero una vez resuelta su vida económicamente, y con mucho tiempo libre, Pedro decidió dedicarse profesionalmente a la interpretación. Y con cierto éxito, aunque de forma humilde.

De vez en cuando le ofrecen pequeños papeles en series catalanas, yo nunca había tenido la oportunidad de verlo, esta ha sido la primera vez, y de ahí mi sorpresa. He estado investigando y he comprobado que ha participado en unas cuantas series, también en una película, "Parking", en la que es el protagonista, una especie de experimento mágico en el que interpreta a un personaje que tiene muchos puntos en común con su vida real, y en este corto:



Me alegro de que Pedro haya podido realizar su sueño, aunque por otra parte me llegan recuerdos que me entristecen. Y es que, igual que en la historia del príncipe Kike y su princesa Mari, para que algunas personas puedan llevar a cabo sus más íntimas fantasías, se sirven de otras muchas, personas humildes y trabajadoras, menos brillantes y poderosas, que van quedando en el camino víctimas de una pesadilla diaria que no se merecían.

viernes, 24 de septiembre de 2010

V aniversario de Violeta


En Violeta estamos de celebración, es nuestro 5º aniversario. Y como toda celebración requiere una fiesta, nosotras hemos preparado una por todo lo alto para el domingo 3 de Octubre.

La fiesta se iniciará con un pasacalles que saldrá a las 11 de la mañana de la Pl. de la Ermita y estará amenizado por el Grupo de percusión de la colla de Diables de Sant Joan Despí. Seguidamente, cuando finalice su recorrido en la Pl. del Mercado de Las Planas, comenzará en dicho lugar un acto festivo con la actuación central de Les Dones de Blanc..

Han sido 5 años llenos de ilusiones y desilusiones, de alegrías y de algún disgusto, y de mucha esperanza, y trabajo, y voluntad, y de esfuerzo...

No todo ha sido un camino de rosas. Nos hemos topado con muchos obstáculos: problemas organizativos, ilusiones frustradas, personas que acudieron a esta asociación para servir y ayudar y tuvieron que marcharse, personas que sólo querían servirse... En fin, cosas que han ido sucediendo y que afortunadamente las hemos superado.

Y las hemos superado por el trabajo e ilusión de todas las socias, y también gracias a la colaboración de otras personas que desde fuera nos han ayudado enormemente.

Y las hemos superado por el convencimiento que tenemos en la importancia de nuestro trabajo, y aunque sea de forma humilde, y aunque aún nos queda mucho por aprender, queremos seguir estando ahí, junto a las mujeres víctimas de la violencia machista. A TU LADO Y CONTIGO.

No ha sido fácil, no. Por eso llegar a los cinco años es un acontecimiento muy importante para nuestra asociación. Y lo queremos celebrar a lo grande y con nuestros amigos.